La misión de la NASA, con cuatro astronautas a bordo, completó con éxito el sobrevuelo lunar, superando el récord de distancia de la Tierra y realizando observaciones científicas. La cápsula Orion inició su regreso tras una jornada de hitos técnicos.
La misión Artemis II de la NASA vivió este lunes su jornada más intensa, con el sobrevuelo de la Luna como eje central. A bordo de la cápsula Orion, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen no solo contemplaron la cara oculta del satélite por primera vez en más de medio siglo para una misión tripulada, sino que también superaron el récord de distancia respecto de la Tierra establecido por el Apolo 13.
La agenda incluyó maniobras clave de navegación, observaciones científicas de la superficie lunar, un período de pérdida de comunicación al internarse detrás de la Luna, la máxima aproximación al satélite a unos 6.550 kilómetros y un eclipse solar visible desde el espacio. Todo forma parte de un tramo decisivo que busca validar sistemas y recoger datos esenciales para los próximos pasos del programa de la NASA hacia un regreso sostenido a la Luna.
Entre los objetivos científicos destacados se encontraba la observación de la cuenca Orientale, una extensa formación de impacto, así como los sitios de alunizaje de las misiones Apolo 12 y 14. Los astronautas, que recibieron formación en geología, fotografiaron antiguos flujos de lava y cráteres.
La misión utilizó una trayectoria lunar de retorno libre, una figura en forma de ocho que aprovecha la gravedad de la Tierra y la Luna para reducir el consumo de combustible, similar a la empleada en la misión Apolo 13. La tripulación, que completó con éxito una prueba de pilotaje manual, inició su viaje de cuatro días de regreso a la Tierra, donde está previsto un amerizaje en el Océano Pacífico para el viernes.
«La moral a bordo es alta», informó el comandante Reid Wiseman al Control de la Misión en Houston. Los astronautas comenzaron el día con una comida que incluía huevos revueltos y café, despertándose con la canción «Pink Pony Club» de Chappell Roan.
La geóloga de la NASA Kelsey Young, mentora de la tripulación, expresó su expectativa por las miles de fotos que se capturarán. «La gente de todo el mundo se conecta con la Luna. Esto es algo que cada persona en este planeta puede entender y con lo que puede conectar», comentó.
