Con el impulso de un programa de ganadería regenerativa lograron su primera emisión de créditos; el valor promedio fue de US$27 por hectárea.
EL CALAFATE.- A través del Programa de Ganadería Regenerativa Sudamericana SARA (por sus siglas en inglés), la plataforma de regeneración Ruuts pagó a productores de Argentina y Paraguay por la venta de créditos de carbono certificados bajo estándares internacionales que fueron generados en sus campos en su primer ciclo de comercialización.
De acuerdo con lo informado oficialmente por Ruuts, fueron repartidos entre 60 productores US$1,2 millones, luego de que en marzo pasado lograran su primera emisión de créditos de carbono verificados VCU, por Verra, bajo la metodología VM0042, la entidad de certificación líder a nivel mundial.
El valor promedio por hectárea fue de US$27 para el productor, generado a través del mercado de carbono en la primera etapa del programa. En total, se emitieron 209.244 créditos verificados; una parte ya se colocó en el mercado, mientras que el volumen restante está disponible para nuevos compradores.
“Con esto, Ruuts posiciona a SARA como el primer programa de ganadería regenerativa a escala de Sudamérica en trasladar ingresos concretos por carbono a los productores que lo hicieron posible”, informaron desde la entidad.
El programa SARA fue desarrollado en conjunto por Ruuts, Ovis 21 y Anthesis Group. El sistema de Medición, Reporte y Verificación (MRV) que sostiene cada pago está alineado al estándar Grass y combina monitoreo satelital, monitoreo de campo y modelización de carbono. Los créditos incluyen, además, cobeneficios ambientales y sociales, como biodiversidad, agua y bienestar rural.
En su primer ciclo de comercialización, el programa vendió, cobró y repartió 1,2 millones de dólares entre los productores participantes y espera desembolsar 30 millones de dólares por año hacia 2030.
“Los créditos de carbono son el catalizador de un cambio que venimos impulsando hace más de 17 años en la producción ganadera sudamericana. La ganadería regenerativa tiene tantos atributos que tarde o temprano se volverá la norma, pero creemos que este hito va a transformar un crecimiento orgánico en uno exponencial porque la humanidad así lo necesita y está dispuesta a pagarlo”, afirmó Pablo F. Borrelli, CEO de Ruuts.
Por su parte, Geert Eenhoorn, director de Desarrollo de Proyectos de Carbono en Anthesis, destacó el impacto que están generando en productores y nodos (su red en terreno). “Lograr esto requiere una enorme dosis de coraje, integridad y perseverancia, y hoy ya lo están haciendo en cuatro programas de gran escala. Es impresionante”, dijo al referirse al equipo de Ruuts.
El programa está basado en el Manejo Holístico, una herramienta de gestión que toma en cuenta el negocio, el ambiente y la calidad de vida de las personas, y que se adapta al contexto específico de cada campo. El pago por carbono se suma a las mejoras de rentabilidad que los productores ya venían registrando por el cambio en el manejo, realizado junto con los técnicos de Ruuts, Ovis 21 y su red de nodos, distribuidos en la Argentina y Paraguay.
Uno de esos productores es Gerardo Fioritti, a cargo de los establecimientos La Jota y Los Migueles, en la Depresión del Salado, que aplica pastoreo planificado desde 2019. El manejo le permitió aumentar la carga del establecimiento y mejorar los índices de salud del suelo y los pastizales sin necesidad de insumos. “Estamos anotados con Ruuts para cobrar bonos de carbono y, de hecho, lo estamos haciendo. Este es el primer año donde ya hemos tenido resultados muy alentadores para nosotros, de alrededor de 3 toneladas por hectárea por año promedio de fijación de carbono, y estamos cobrando los primeros bonos que se vendieron en este trimestre. Estamos muy contentos con el resultado”, relató y difundió en un comunicado la certificadora.
Los productores son acompañados a través de la red descentralizada de técnicos acreditados de Ovis 21, formados en la Escuela de Regeneración. Además del asesoramiento técnico a los productores, los nodos miden indicadores ecológicos como biodiversidad, cobertura de suelo, infiltración de agua y carbono en suelo. Esa información se registra en la app de monitoreo de Ruuts, integrada con imágenes satelitales, un cruce entre tecnología y trabajo de campo que busca convertir cada hectárea regenerada en un crédito verificable.
