El Ministerio de Defensa de Rusia anunció el inicio de preparativos para ataques masivos contra la red energética ucraniana, en respuesta a incursiones ucranianas contra refinerías rusas. El anuncio se produce tras un ataque con drones en la región de Leningrado y un incidente en Bucha con 37 fallecidos.
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó el inicio de los preparativos para desplegar ataques masivos contra la red energética de Ucrania. La decisión fue comunicada a través de un mensaje en Telegram, en el que se indicó que las Fuerzas Armadas rusas han comenzado a prepararse para efectuar ataques contra instalaciones energéticas ucranianas.
Según el comunicado, la medida responde a los continuos ataques del régimen de Kiev contra la infraestructura civil y el complejo energético y de combustible de Rusia. El texto señala: «En correspondencia con las indicaciones recibidas, las Fuerzas Armadas de Rusia han comenzado a prepararse para efectuar ataques masivos contra las instalaciones energéticas de Ucrania en respuesta a los continuos ataques del régimen de Kiev contra la infraestructura civil y el complejo energético y de combustible de Rusia».
El anuncio se produce después de una incursión nocturna de fuerzas ucranianas contra la refinería en la región de Leningrado, considerada la planta de procesamiento de crudo más grande de la zona europea de Rusia. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber interceptado 494 drones de ala fija sobre 14 regiones, la península de Crimea y los mares Negro y Azov.
El gobernador local, Alexandr Drozdenko, informó en redes sociales que «varios edificios residenciales resultaron dañados mientras repelíamos el ataque de drones enemigos». Además, confirmó la extinción de un incendio desatado en el predio atacado, el cual ya había sufrido un cese temporal de operaciones en mayo pasado por hechos similares.
En paralelo, según informó la Agencia Noticias Argentinas, la capital ucraniana sufrió ataques en las últimas jornadas. En el distrito de Bucha, 37 personas fallecieron luego de que un proyectil ruso impactara en un depósito de armamento ubicado cerca de zonas habitadas. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, declaró en un mensaje público que «otro crimen similar es absolutamente inaceptable» y calificó el hecho como «una situación terrible, así como una negligencia atroz de quienes almacenaban explosivos justo al lado de la gente».
