En una conferencia de 1983, el cofundador de Apple vinculó la innovación con la capacidad de asumir riesgos en las etapas tempranas de un proyecto.
En una conferencia realizada en 1983 en Aspen, Colorado, el cofundador de Apple, Steve Jobs, afirmó que las empresas tienen mayor libertad creativa durante sus inicios. Jobs, que por entonces tenía 28 años, expuso sus ideas sobre el éxito empresarial en la Conferencia Internacional de Diseño.
Jobs sostuvo que la mentalidad audaz surge con mayor facilidad cuando los creadores carecen de estructuras comerciales tradicionales que proteger. “Cuando empiezas con nada, siempre puedes apuntar a la luna; no tienes nada que perder”, declaró.
El empresario consideró que el crecimiento de una empresa introduce dinámicas defensivas que atentan contra la innovación. “Lo que sucede es que cuando consigues algo, es muy fácil entrar en un modo de ‘cuidar tu propio trasero’ y te vuelves conservador”, detalló.
Jobs atribuyó importancia a contratar “profesionales excepcionales” para sostener la cultura del riesgo. “Apostamos la compañía y la razón por la que estas personas vinieron a Apple fue porque sabían qué hacer, pero las empresas para las que trabajaban no asumían el riesgo”, señaló. “Creemos en el fenómeno de las ‘grandes personas’, y a lo que me refiero con eso es que creemos que hay personas que son tan buenas que pueden darle 1000 vueltas a cinco personas que sean ‘bastante buenas’”, agregó.
Jobs también reveló que la motivación principal del equipo radicaba en saldar una deuda implícita con el conocimiento acumulado por las generaciones pasadas. “La mayoría de nosotros no fabricamos la ropa que vestimos, ni cocinamos o cultivamos la comida que comemos”, argumentó. Según su mirada, la sociedad se sustenta en el esfuerzo previo de creadores que legaron herramientas y conocimientos. “Hablamos un lenguaje que fue desarrollado por otras personas, usamos una matemática que fue desarrollada por otras personas. Estás constantemente tomando”, describió. Por ello, reconoció que haber contado con la capacidad de poner algo de vuelta en ese pozo de la experiencia humana fue “algo extremadamente gratificante”.
Jobs murió el 5 de octubre de 2011, a los 56 años, en su casa de Palo Alto, California. La causa inmediata de su fallecimiento fue un paro respiratorio, derivado de un tumor neuroendocrino pancreático metastásico.
