El norirlandés Rory McIlroy, defensor del título, culminó la segunda ronda del Masters como líder en solitario con seis golpes de ventaja. Los representantes argentinos, Ángel Cabrera y Mateo Pulcini, no lograron superar el corte.
El norirlandés Rory McIlroy, campeón defensor del Masters de Augusta, demostró un gran nivel este viernes y se consolidó como único líder tras la segunda jornada del torneo. Con una tarjeta de 65 golpes (-7), McIlroy alcanzó un acumulado de -12 y estableció una ventaja de seis impactos sobre sus más inmediatos perseguidores, los estadounidenses Sam Burns y Patrick Reed (-6).
En contraste, los representantes argentinos no lograron superar el corte clasificatorio. El joven Mateo Pulcini finalizó su participación con un acumulado de +15, mientras que el campeón de 2009, Ángel «Pato» Cabrera, lo hizo con +16. Tampoco avanzaron otros latinoamericanos como el mexicano Carlos Ortiz (+11) y el colombiano Nicolás Echavarría (+13).
La actuación de McIlroy tuvo su punto culminante en la recta final de la ronda. Tras un arranque con tres birdies consecutivos y dos bogeys intermedios, el líder reaccionó con una racha arrolladora de seis birdies, cuatro de ellos de manera consecutiva en los últimos cuatro hoyos. Un espectacular chip desde casi 30 metros en el hoyo 17 fue una de las jugadas más destacadas.
Entre los grandes favoritos, la jornada dejó sorpresas. El número uno del mundo, Scottie Scheffler, cayó al puesto 24 (+2), a catorce golpes del líder. Bryson DeChambeau fue eliminado tras un triple bogey en el hoyo 18 (+6). Los españoles Sergio García (+3) y Jon Rahm (+4) lograron, por su parte, mantenerse en competencia para el fin de semana.
