El indicador elaborado por JP Morgan se ubicó en torno a los 494 puntos este martes, con una suba superior al 12% en agosto. La tendencia revierte la mejora registrada en meses anteriores y ocurre en un contexto de aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
El riesgo país argentino, medido por el índice de JP Morgan, se ubicó este martes 18 de agosto en torno a los 494 puntos básicos, con un aumento superior al 12% en lo que va del mes. El movimiento revierte parte de la mejora que el indicador había mostrado durante los últimos meses.
La suba del riesgo país se produce en un contexto financiero internacional caracterizado por el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. El rendimiento del bono a 30 años superó el 5,3%, su nivel más alto desde 2007, en medio de la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente, la suba del petróleo y las preocupaciones por la inflación y las necesidades de financiamiento de Estados Unidos.
El aumento del riesgo país es la contracara de la caída de los títulos públicos argentinos. En agosto, algunos bonos soberanos acumulan retrocesos de hasta 4,3%, según datos de mercado.
De acuerdo con un informe de GMA Capital, toda la curva de Globales operó en terreno negativo durante la última semana: el GD38 y el GD46 perdieron 1,1%; el GD35, 0,9%; el GD41, 0,8%; y el GD30, 0,3%. La firma señaló que el deterioro no tuvo su correlato en el mercado cambiario, ya que el dólar mayorista se mantuvo estable alrededor de los $1.492, mientras que el S&P Merval acumuló una caída de 4,2% en dólares en cinco ruedas.
GMA Capital comparó el desempeño de la deuda local con otros créditos emergentes durante los últimos cinco días. Mientras los Globales argentinos retrocedieron, los bonos de Ecuador avanzaron 0,6%, los de Pakistán 0,5% y los de Egipto 0,4%. El promedio de la deuda emergente prácticamente no mostró cambios. “Por ahora, la debilidad de los bonos argentinos parece responder más a factores idiosincráticos que a un shock externo”, señaló la consultora.
Ignacio Morales, CIO de Wise Capital, sostuvo que “la suba responde a una creciente incertidumbre electoral de cara a 2027”. En ese contexto, los bonos soberanos en dólares llegaron a operar con bajas de hasta 0,4% en Wall Street, mientras que los ADR argentinos registraron avances de hasta 5,29%.
El mercado comienza a incorporar interrogantes sobre la continuidad política del programa económico. Los últimos indicadores vinculados con empleo, salarios y actividad en distintos sectores alimentaron las dudas sobre la capacidad de sostener el actual rumbo económico de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
El avance del riesgo país hacia los 500 puntos vuelve a alejar el escenario de una compresión suficiente del spread que permitiera a la Argentina regresar voluntariamente al mercado internacional de deuda en condiciones sostenibles. El costo teórico de emitir deuda en el exterior se eleva, dado que un riesgo país de 500 puntos implica que los inversores exigen alrededor de cinco puntos porcentuales adicionales sobre el rendimiento de una referencia estadounidense comparable.
