El Observatorio Pulsar UBA presentó un informe que señala que el 42% de los encuestados no se identifica con ningún espacio político y que el 63% tiene poco o nulo interés en la política. El estudio también aborda la crisis de intermediación en partidos y medios.
El Observatorio Pulsar UBA, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, presentó el viernes pasado el informe titulado «El ascenso del ningunismo», enfocado en la opinión pública argentina.
Según el estudio, el 42% de los encuestados manifestó no simpatizar ni identificarse con ningún espacio político, lo que convierte a esta categoría en la más abarcativa en términos de adhesión. Además, el 63% de los consultados declaró tener poco o nulo interés en la política.
El informe indica que ese desinterés se concentra en el centro del espectro político, pero aclara que no se trata de una definición ideológica, sino de un «no lugar» que funciona como refugio frente a las etiquetas y divisiones políticas que generan cada vez menos adhesión.
El politólogo español Ignacio Sánchez Cuenca, en su libro «El desorden político: Democracias sin intermediación», sostiene que «estamos en una crisis general de la intermediación que va más allá de la política y que afecta a todas las parcelas de la sociedad». Agrega que «partidos y medios de comunicación han perdido buena parte de su autoridad social» y que «la crisis que afecta a partidos y medios es parte de una tendencia más amplia de desarticulación de las instancias intermediadoras».
El informe no menciona nombres propios, pero el contexto electoral genera interrogantes sobre la figura del «outsider» en la política argentina. El antecedente de Javier Milei, quien llegó a la presidencia sin pertenecer a la estructura partidaria tradicional, plantea la pregunta sobre qué condiciones debe reunir un candidato para ser percibido como externo al sistema político.
