El evento cultural más importante del país abrió sus puertas en La Rural con una ceremonia inaugural y expectativas encontradas entre los libreros por la caída del consumo, aunque con un aumento en la venta anticipada de entradas.
La 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires comenzó hoy en el predio de La Rural, en un contexto socioeconómico marcado por una caída general del consumo, que también afecta al sector editorial. Durante las Jornadas Profesionales, libreros de distintas provincias manifestaron a este medio que realizarían compras iguales o menores a las del año pasado, citando la difícil situación económica y un tipo de cambio que, según algunos, encarece los libros a nivel regional.
No obstante, desde la Fundación El Libro (FEL), su presidente, Christian Rainone, mostró optimismo: «La expectativa es muy buena; hasta ayer ya vendimos casi un 20% más de entradas digitales que el año pasado». La institución implementó un sistema de financiación para librerías de hasta tres millones de pesos, una ayuda destacada por comerciantes del interior del país.
El acto inaugural contó con la presencia del jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, y del secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, quien anunció una inversión estatal de más de dos mil millones de pesos para el Programa Libro % de la Conabip. Perú, como país invitado de honor, estuvo representado por su embajador. La ceremonia incluyó un espectáculo musical y una conversación entre las escritoras Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada.
Por otra parte, el Ministerio de Capital Humano firmó un acuerdo con la FEL para la distribución de 60.000 chequelibros escolares, como parte del proyecto «Sembrando Capital Lector». Mientras, algunos expositores mostraron inquietud por el cierre de una de las avenidas de acceso el próximo domingo debido a un evento de Fórmula 1.
