El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, iniciará conversaciones con partidos de centro y centroderecha para ampliar su base parlamentaria mediante la distribución de cargos estratégicos en el Ejecutivo y empresas estatales, según informó la periodista Eleonora Gosman durante el programa Ronda de Corresponsales.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se prepara para abrir una negociación política con sectores de centro y centroderecha que hasta ahora habían acompañado o parecían respaldar al bolsonarismo. El objetivo es ampliar su base de sustentación parlamentaria mediante un reparto de cargos estratégicos en el Ejecutivo, que podría incluir las presidencias de Petrobras y el Banco do Brasil, además de otras empresas estatales.
Así lo explicó la periodista especializada en Brasil Eleonora Gosman durante Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, en la que anticipó que Lula comenzará a convocar a distintos partidos políticos en el Palacio del Planalto. «Yo te diría cargos en danza y concesiones significativas», resumió al describir el escenario de negociaciones que se abre en el gobierno brasileño.
Lula busca sumar a los sectores que pueden inclinar la balanza en el Congreso
Según Gosman, el mandatario apunta a acercarse a dirigentes del denominado Centrão, un espacio que reúne a partidos de centro y centroderecha y que tuvo vínculos con el expresidente Jair Bolsonaro. La periodista aclaró que no se trata de incorporar a la ultraderecha, sino de negociar con sectores que pueden resultar determinantes para la gobernabilidad.
«Le dicen centro a lo que es derecha-derecha, pero no ultraderecha, eso está excluido totalmente», explicó. En ese sentido, sostuvo que el peso de esos partidos es decisivo porque pueden inclinar la balanza parlamentaria hacia uno u otro lado.
Gosman destacó que el Partido Liberal (PL), identificado con el bolsonarismo y el espacio político de Flavio Bolsonaro, consiguió 121 bancas en una Cámara de Diputados de 513 integrantes. «Si se le va el Centrão, obviamente que gana el bolsonarismo», advirtió. Del otro lado, el Partido de los Trabajadores (PT) cuenta con 70 diputados y tiene a su favor el control del gobierno y la posibilidad de negociar presupuestos y cargos.
«El centro ocupa un lugar determinante, porque vos le sumás al bolsonarismo y gana la otra derecha, vos le sumás al PT y los partidos de la izquierda y gana el gobierno», sintetizó la periodista.
Petrobras, Banco do Brasil y un nuevo ministerio en los planes
Las negociaciones no se limitarían a las carteras ministeriales. De acuerdo con Gosman, Lula podría entregar a los partidos aliados algunas de las posiciones más importantes del aparato estatal, incluidas las presidencias de grandes empresas públicas.
Entre los cargos mencionó las conducciones de Petrobras y el Banco do Brasil, dos espacios de enorme relevancia dentro de la estructura económica brasileña. «Los principales cargos en el Ejecutivo, generalmente cargos muy pesados, se los entregan a estos políticos», señaló.
A ese reparto se sumaría una modificación en la estructura ministerial. La periodista indicó que el gobierno crearía el Ministerio de Seguridad Pública, uno de los compromisos asumidos durante la campaña electoral, especialmente entre la primera y la segunda vuelta.
De concretarse, el gabinete pasaría de 38 a 39 ministerios. Para Gosman, la decisión y las negociaciones que la acompañan implican importantes concesiones políticas, en un contexto marcado por el avance electoral de la derecha.
Camilo Santana, el nombre que aparece para la Casa Civil
Entre los movimientos que ya comienzan a perfilarse, Gosman mencionó a Camilo Santana como el principal candidato para ocupar la jefatura de la Casa Civil, uno de los puestos de mayor influencia dentro del gobierno brasileño.
«Hay un cargo que está casi entregado ya, que es el cargo del capitán del equipo, o sea, el ministro jefe de la Casa Civil», afirmó. Santana es un dirigente del PT que fue gobernador de Ceará y también estuvo al frente del área de Educación.
La periodista destacó especialmente su participación en la campaña electoral de Lula durante el tramo entre la primera y la segunda vuelta. Según explicó, tuvo un papel importante en el fortalecimiento de la estrategia de comunicación y en el despliegue territorial y digital del oficialismo.
En ese esquema también apareció el diputado al que identificó como Llanones, quien habría conseguido convocar a 10 millones de personas a través de WhatsApp. Aunque el dirigente es considerado para incorporarse al gobierno, por el momento preferiría continuar en la Cámara de Diputados. «Yo nunca vi algo parecido, 10 millones de personas», remarcó Gosman.
Rafael Fonteles y Geraldo Alckmin, las alternativas para Economía
Otra de las definiciones pendientes está vinculada con el Ministerio de Economía. Allí aparece el nombre de Rafael Fonteles, gobernador reelecto de Piauí, quien despierta el interés del sector financiero por su formación académica y su perfil técnico.
«Es un muchacho joven, tiene doctorados en matemática y en economía, y en el exterior los doctorados», explicó Gosman. Sin embargo, su eventual incorporación al gabinete no está definida porque debería resolver si acepta un cargo nacional o permanece al frente de su estado para un segundo mandato.
Ante esa posibilidad, Geraldo Alckmin aparece como otra alternativa para continuar al frente de la cartera económica. «Puede quedar Alckmin, exactamente. Ahí tenés esa alternativa», indicó la periodista.
En política exterior, en cambio, no se esperan grandes modificaciones. Gosman señaló que no hay señales de cambios en Itamaraty, por lo que Mauro Vieira continuaría como canciller. «Tampoco tendría sentido cambiarlo», consideró.
