El Laboratorio de Impacto Climático de la Universidad de Chicago estima 373.000 fallecimientos adicionales entre octubre de 2026 y marzo de 2027 en el hemisferio sur. Brasil es el país sudamericano con más riesgo: 26.700 muertes acumuladas.
El Laboratorio de Impacto Climático de la Universidad de Chicago proyecta que el fenómeno climático conocido como “Súper Niño” podría causar 373.000 muertes adicionales durante el ciclo estival del hemisferio sur, comprendido entre octubre de 2026 y marzo de 2027. La estimación fue calculada mediante el Rastreador de mortalidad por calor de El Niño. En América del Sur, Brasil registra la mayor amenaza del continente con un acumulado de 26.700 fallecimientos.
Las autoridades meteorológicas mundiales actualizarán mensualmente los modelos dinámicos para ajustar las contingencias a medida que el fenómeno evolucione hasta el primer trimestre de 2027.
Declaraciones de la NOAA
Michael McPhaden, director de la División de Medio Ambiente Marino Tropical de la Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), explicó que “en este ciclo 2026 estamos presenciando una acumulación de energía térmica en el Pacífico ecuatorial central que supera holgadamente a los eventos de 1997 y 2015. El acoplamiento entre el calentamiento global de fondo y este ‘Súper Niño’ ha generado una piscina cálida que altera de forma drástica la circulación atmosférica global”.
El impacto sanitario del choque térmico global no se distribuye de forma uniforme. La combinación de temperaturas elevadas en el Pacífico Tropical, alta densidad poblacional y fragilidad en la infraestructura de refrigeración sitúa al Sur Global en la primera línea de vulnerabilidad.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a los gobiernos del Sur Global a “implementar de inmediato planes de acción contra el calor, priorizando el abastecimiento energético continuo para centros de salud y la protección de los sectores sociodemográficos más vulnerables”.
Brasil: epicentro del riesgo térmico en Sudamérica
El informe detalla que cerca de 484.500 fallecimientos ya se habrían registrado en la ventana de junio a septiembre, mientras que más de 373.000 muertes adicionales se proyectan para el ciclo estival del hemisferio sur que culmina en marzo de 2027.
Brasil lidera las cifras de vulnerabilidad regional debido a la intersección de tres dinámicas climáticas desfavorables:
- Efecto de Domo de Calor Urbano: Las regiones metropolitanas del Sureste sufren temperaturas que superan ampliamente los umbrales de termorregulación humana corporal con alta humedad.
- Humedad Atmosférica Elevada: La combinación de alta temperatura y humedad sofocante impide la disipación del calor mediante el sudor, disparando cuadros de deshidratación aguda y fallos cardiovasculares.
- Presión sobre la Red Eléctrica: El uso masivo de climatización tensiona la infraestructura energética regional, incrementando el riesgo de cortes en momentos de pico térmico.
Las defunciones atribuibles al estrés térmico sostenido no suelen registrarse como un «golpe de calor» directo en las estadísticas iniciales, sino como agudizaciones de patologías crónicas preexistentes.
