El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró en una rueda de prensa en Atlanta que el gobierno de Donald Trump no estuvo involucrado directamente en los preparativos de la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil. Sus dichos respondieron a preguntas sobre una carta de congresistas demócratas que solicitaba explicaciones.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este viernes en una rueda de prensa en Atlanta, Georgia, que el gobierno de Donald Trump «no participó directamente en los preparativos de Flavio Bolsonaro» para salir de Brasil, país donde enfrenta requerimientos judiciales. Rubio respondió así a las preguntas de periodistas sobre el rol de la Casa Blanca en la salida del excandidato presidencial brasileño.
«Él (por Bolsonaro) ya tenía una visa, y el presidente Trump decidió permitirle la entrada al país», declaró Rubio durante la conferencia de prensa en el marco de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20, que se extendió por dos días. En ese encuentro coincidieron el canciller argentino Pablo Quirno y el brasileño Mauro Vieira, en el primer contacto diplomático entre Argentina y Brasil desde que Flávio Bolsonaro atravesó territorio argentino para viajar a Miami.
Los periodistas consultaron a Rubio sobre una carta enviada por congresistas demócratas en la que solicitaron a Trump, al Departamento de Estado y a funcionarios estadounidenses en la región «explicaciones claras» sobre el papel de Estados Unidos en la salida de Bolsonaro y su familia desde Brasil, donde la Justicia le había solicitado la entrega de sus pasaportes y le había prohibido salir del país en el marco de una causa por presunto lavado de dinero. Los legisladores señalaron que, si el gobierno de Trump contribuyó a la salida de un ciudadano brasileño con restricciones judiciales, correspondía brindar explicaciones.
La respuesta de Rubio no precisó el rol estadounidense en la salida de Bolsonaro. El funcionario sostuvo que «el gobierno estadounidense no estuvo directamente involucrado» en los trámites que Bolsonaro realizó para abandonar Brasil, pero no detalló si existió algún tipo de participación indirecta de la Casa Blanca, ya sea en la salida del país o en la concesión inmediata del visado para permanecer en Estados Unidos. La administración Trump ha deportado a cerca de un millón de extranjeros, algunos de los cuales residían en el país desde hacía décadas y tenían familias y trabajos establecidos.
Este fin de semana, Flávio Bolsonaro reapareció en sus redes sociales tras abandonar Brasil y solicitar asilo en Estados Unidos. Durante una transmisión en vivo en su cuenta de Instagram, justificó su salida del país, afirmó que buscó «resguardar su libertad» ante lo que describió como intentos de intimidación de la Justicia, y mencionó que su padre, Jair Bolsonaro, le había advertido que sería perseguido por jueces y adversarios políticos.
