El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, planea invitar a su par argentino, Javier Milei, y al expresidente estadounidense Donald Trump a su toma de posesión, según fuentes diplomáticas. Las relaciones entre Brasil y Argentina atraviesan un momento de tensión, mientras que con Estados Unidos hay señales de acercamiento.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tiene previsto invitar a su asunción el 5 de enero de 2027 en Brasilia al presidente argentino, Javier Milei, y al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, según informaron fuentes diplomáticas. La ceremonia marcará el inicio del cuarto mandato de Lula.
Las relaciones entre Brasil y Argentina, según el diplomático Celso Amorim, asesor especial de Lula para cuestiones internacionales, atraviesan «el peor momento de la historia». A pesar de ello, la invitación a Milei está siendo considerada, de acuerdo con las fuentes consultadas.
En cuanto a la relación con Estados Unidos, el vínculo mostró tensiones durante la segunda vuelta de los comicios brasileños. Trump había cuestionado la transparencia del proceso electoral y evitó reconocer el triunfo de Lula. Sin embargo, después de que el opositor Flavio Bolsonaro fuera recibido en Florida el miércoles y se le concediera una visa de permanencia por un año con su familia, el mandatario estadounidense habría advertido que no tomará posición a favor del excandidato.
La relación con el gobierno argentino se deterioró antes de las elecciones. La distancia se profundizó cuando Milei viajó a San Pablo en abril para apoyar a Flavio Bolsonaro, quien fue consagrado candidato presidencial por la ultraderecha. En esa ocasión, el argentino pronunció epítetos insultantes contra Lula. En los últimos días, la tensión aumentó con la fuga del senador Flavio Bolsonaro hacia Estados Unidos, en un operativo en el que habrían actuado miembros del gobierno argentino.
El jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty) convocó a la encargada de negocios de la embajada argentina en Brasilia para conversar sobre el tema. Según la diplomacia brasileña, la charla duró «algunos minutos». No hubo declaraciones oficiales ni del gobierno ni de los diplomáticos.
Respecto a la situación con Washington, una reunión entre el canciller Mauro Vieira y el secretario de Estado, Marco Rubio, se llevó a cabo el viernes en Atlanta, en el marco de un cóctel ofrecido a los ministros de Asuntos Exteriores del G20. Ambos acordaron una nueva cita al comienzo de la cumbre presidencial del G20, a mediados de diciembre, en el club de golf del presidente Trump.
Estos contactos se producen después de que miembros del Capitolio, tanto representantes como senadores, enviaran el jueves a la Casa Blanca un documento en el que solicitaron explicaciones al Ejecutivo tras revelarse que el avión en el que viajó Flavio Bolsonaro con su mujer y sus dos hijas a Estados Unidos fue proporcionado por Jason Miller, uno de los principales asesores del presidente estadounidense. Varios de los legisladores que firmaron la carta integran el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso.
