Las quiebras de dueños de granjas familiares crecieron un 46% en Estados Unidos durante 2025, según datos del sector. El Departamento de Agricultura estima que la deuda agrícola nacional alcanzará los US$624.700 millones a finales de 2026, un 5,2% más. En Illinois, productores y especialistas describen el impacto de los bajos precios y los altos costos.
Las quiebras de dueños de granjas familiares aumentaron un 46% en todo Estados Unidos durante 2025 y acumulan su tercer año consecutivo de alza, de acuerdo con cifras difundidas por Capitol News Illinois. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) estima que la deuda del sector agrícola subirá un 5,2% y llegará a 624.700 millones de dólares a finales de 2026.
En el estado de Illinois, el productor Gary Asay cultiva desde 1976 y desde hace dos décadas también vende seguros agrícolas. En declaraciones a Capitol News Illinois, Asay afirmó que “el aumento de las quiebras y de la compra de seguros agrícolas de mayor cobertura son señales de la presión que sufre el sector”.
Asay explicó que una póliza de cosechas no puede proteger completamente de las pérdidas. La póliza más común, Protección de Ingresos, cubre solo hasta el 85% de los ingresos previstos. “Incluso con la mejor cobertura, si es inferior a tu costo de producción, aún puedes perder dinero”, sostuvo.
Joana Colussi, profesora adjunta de investigación en economía agrícola de la Universidad de Purdue, agregó que “el 80% de los agricultores del Medio Oeste arriendan la tierra” y que si sube el valor del acre, también suben los alquileres, un costo fijo que debe pagarse independientemente de los rendimientos.
Factores de la crisis
En Illinois, la situación se produce después de que los legisladores concluyeran una sesión presupuestaria con pocos resultados para el sector. “Muchos agricultores no pueden vender su maíz o soja con ganancias en este momento, simplemente porque el precio es muy bajo”, dijo Asay.
En 2025, Estados Unidos produjo 4.260 millones de bushels de soja (aproximadamente 114 millones de toneladas), con un rendimiento promedio por acre récord de 53 bushels. Ese año, el gobierno federal impuso un arancel del 10% a las importaciones desde China, el mayor comprador de soja estadounidense. A partir de entonces, China dejó de comprar el grano.
“Los gastos generales representan el componente de costo más importante en las explotaciones agrícolas porque representaron casi la mitad durante el período 2020-2024”, señaló Colussi. Añadió que “la forma de seguir siendo competitivos es intentar reducir los costos”. Una alternativa podría ser la diversificación con cultivos no transgénicos, orgánicos o especializados, aunque Colussi indicó que esa solución requiere tiempo.
Antes de la sesión legislativa de 2026, las organizaciones agrícolas impulsaron la reducción del impuesto sobre sucesiones, una de las principales prioridades de la Oficina Agrícola de Illinois, junto con compensaciones para los agricultores que protegieran sus tierras y programas para encontrar nuevos compradores para las cosechas. Estas prioridades no avanzaron.
La Oficina Agrícola de Illinois no logró la aprobación de la Ley de Preservación de Granjas Familiares, que habría aumentado la exención del impuesto sobre sucesiones estatal de cuatro a seis millones de dólares, reduciendo la carga fiscal sobre las granjas heredadas y facilitando a los jóvenes agricultores la conservación de la tierra y las explotaciones.
No obstante, el presupuesto final incluyó modificaciones a la Ley de Evaluación de Tierras Agrícolas, extendiendo una exención fiscal para prácticas de conservación hasta 2031, y evitó recortes a programas clave como la educación agrícola y los incentivos para cultivos de cobertura.
