La cotización de la divisa estadounidense en el Banco Nación cerró en $1.495 para la venta, igualando el pico de enero. Los dólares financieros también subieron.
El dólar oficial en el Banco Nación cotiza este miércoles a $1.445 para la compra y $1.495 para la venta, con un alza de $5 respecto al cierre anterior. El valor de venta de la divisa estadounidense alcanza el valor más alto del año, empatando al registrado el 2 de enero pasado. En el mes, la cotización acumula un incremento de 4,5%, superando la inflación esperada del 2%.
El dólar mayorista cotiza a $1.468 y $1.477 en las puntas compradora y vendedora, respectivamente. En cuanto a los dólares financieros, el MEP se vende a $1.505 y el contado con liquidación (CCL) a $1.554. El dólar tarjeta se ubica en $1.943.
El valor oficial de la divisa comenzó a escalar desde los $1.450 a fines de mayo, con saltos cada vez más pronunciados desde la semana pasada.
Leo Anzalone, director del CEPEC, afirmó a PERFIL que se observa «una búsqueda de nuevo equilibrio más que un episodio de tensión puntual. Durante varios meses el tipo de cambio quedó bastante rezagado frente a una inflación que siguió corriendo al 2%-3% mensual, y eso naturalmente fue erosionando competitividad y generando atraso cambiario».
El economista sostuvo que todavía hay margen para que siga ascendiendo para seguir a la inflación. «Dependiendo desde qué punto se mida, para empatar parte de esa nominalidad acumulada el dólar podría tener espacio para moverse algo más arriba, incluso hacia una zona de $1.550-$1.650 sin que eso implique necesariamente un cambio de régimen. El punto es que el segundo semestre suele ser menos favorable en términos de oferta de divisas. La cosecha empieza a perder fuerza, el turismo emisivo gana peso y además empieza a aparecer más demanda de cobertura. A eso este año se suma el ruido de un calendario político que empieza a mirar 2027».
En este escenario, Anzalone agregó que «no vemos un escenario de salto desordenado. El Gobierno llega con más reservas, mejor acceso al financiamiento corporativo y con un mercado que todavía le reconoce cierta consistencia fiscal. La clave va a ser cómo administre esta transición entre la abundancia de dólares de la primera mitad del año y una segunda parte más exigente».
Ignacio Morales, de Wise Capital, afirmó que «a pesar del repunte, los operadores descartan un escenario de crisis cambiaria inminente. Por el contrario, el mercado considera que la corrección era previsible debido al atraso acumulado en el primer semestre del año». Y añadió: «Los analistas proyectan que la divisa continuará con ajustes graduales durante la segunda mitad del año para evitar perder terreno frente a la evolución de los precios domésticos».
