El pontífice recibió a un grupo de escritores en la editorial vaticana y destacó el valor de la escritura como acto de verdad y humanidad.
En la sede de la Librería Editrice Vaticana (LEV), el papa León XIV recibió hoy a un grupo de escritores internacionales y se refirió a la literatura como «el gran campo de entrenamiento de la humanidad». La editorial, fundada en 1926 durante el pontificado de Pío XI, publica documentos oficiales de la Iglesia Católica.
Entre los autores presentes se encontraban el Premio Nobel de Literatura 2023, el noruego Jon Fosse; el rumano Mircea Cărtărescu; los estadounidenses Marilynne Robinson, Elizabeth Strout y Jonathan Safran Foer; los franceses Eric-Emmanuel Schmitt y Sorj Chalandon; el irlandés Colum McCann; la española Julia Navarro; y los italianos Vittorio Lingiardi, Daniele Mencarelli y Enrico Brizzi. También asistieron autores vinculados a LEV, como el dominico francés Adrien Candiard, y los italianos Eraldo Affinati y Paolo Malaguti.
Durante el encuentro, el papa afirmó: «Me complace darles la bienvenida a ustedes, escritores de diversas partes del mundo, que se han reunido en Roma para conmemorar el centenario de la fundación de la Libreria Editrice Vaticana». Luego sostuvo que «escribir es un acto de verdad, de revelación, pues revela quiénes somos, en qué creemos y qué anhelamos».
Hizo referencia a su encíclica Magnifica Humanitas, considerada una defensa de la dignidad humana ante la revolución digital, y declaró: «La verdad no es un territorio que defender, sino un bien que compartir». Agregó: «Nunca somos dueños de la verdad; más bien, es la verdad la que nos ‘conquista'».
El pontífice citó al papa Francisco y su «Carta sobre el papel de la literatura en la formación», y señaló que «cuando escribes historias y desarrollas tus personajes, te identificas con ellos». Sobre la literatura, dijo que «es el gran campo de entrenamiento de la humanidad» porque «los lectores ‘viven’ muchas vidas además de la suya».
También afirmó que «la escritura atañe a Dios» y que «cuando profundizamos en nuestra propia humanidad, no estamos lejos de Dios». Citó a san Pablo VI para concluir: «Los necesitamos. Necesitamos su imaginación, su creatividad narrativa y su vivacidad».
