El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que el nuevo director interino de Inteligencia Nacional, Bill Pulte, debe implementar una reorganización de la comunidad de inteligencia, que incluiría la reducción de personal en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que el nuevo director interino de Inteligencia Nacional, Bill Pulte, debe implementar una reorganización de la comunidad de inteligencia, que incluiría la reducción de personal en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI).
En una entrevista concedida a ‘The Wall Street Journal’, Trump sostuvo que la estructura actual del organismo encargado de coordinar a las distintas agencias de inteligencia del país es excesiva y debería someterse a cambios. “Me gustaría que fuera más pequeña. Creo que hay mucha gente allí que no debería estar”, declaró el mandatario.
Trump trazó un paralelismo entre el futuro de la ODNI y las reformas impulsadas por la secretaria de Educación, Linda McMahon. “Hemos reducido considerablemente el Departamento de Educación y, del mismo modo, este debería ser mucho más pequeño”, señaló en referencia a la oficina de Inteligencia.
Consultado sobre si espera que Pulte impulse despidos, Trump respondió que quiere que el responsable interino “inicie el proceso” y que la persona designada posteriormente para el cargo permanente debería continuar con esa labor.
El nombramiento de Pulte, actual director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda, generó dudas entre miembros del Partido Republicano debido a su limitada experiencia en seguridad nacional. Trump defendió que su condición de director interino constituye una ventaja porque “estás menos atado” y “en cierto modo te da más poder, durante un período de tiempo limitado”.
Trump confirmó que continúa entrevistando candidatos para ocupar de forma definitiva la jefatura de Inteligencia Nacional y tiene previsto reunirse con aspirantes del ámbito empresarial y político, aunque evitó revelar sus identidades. “Bill no va a estar ahí mucho tiempo”, sentenció.
El mandatario también expresó su deseo de que Pulte estudie la publicación de más documentación clasificada, incluyendo la relacionada con las elecciones presidenciales de 2020. Sobre qué materiales deberían revisarse para una eventual desclasificación, respondió: “Yo diría que todo; debería examinarlo todo y tomar una decisión”.
Estas declaraciones se producen en un contexto de preocupación entre legisladores demócratas y algunos republicanos, que advirtieron sobre el riesgo de una mayor politización de la oficina. El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, manifestó recientemente que Estados Unidos “no necesita una DNI convertida en arma”.
La ODNI ya afrontó recortes en los últimos meses. La anterior directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, anunció a mediados del año pasado planes para reducir el gasto del organismo y eliminar estructuras redundantes, con el objetivo de recortar su tamaño en un 40% para finales de 2025, lo que permitiría un ahorro de 700 millones de dólares anuales a los contribuyentes.
