Las formaciones CAF Serie 593, que hasta hace poco cubrían el ramal entre General Guido y Pinamar, fueron transferidas a la empresa Tren Patagónico para reforzar la conectividad en Río Negro.
El panorama del transporte ferroviario hacia la costa atlántica presenta cambios significativos tras la reciente transferencia de los cochemotores CAF Serie 593, que hasta hace pocos meses cubrían el ramal entre General Guido y Divisadero de Pinamar, a la empresa Tren Patagónico para que presten servicios en la región sur del país.
Esta medida confirma el cese permanente del servicio entre Plaza Constitución y Pinamar, que se encontraba inactivo desde abril del año pasado. Asimismo, descarta la posibilidad de que los coches fueran destinados a otros ramales suspendidos por falta de material rodante, como el tren a Cañada de Gómez, o cedidos a la provincia de Buenos Aires para mantener el ramal a Pinamar en operación.
El material rodante cedido, conocido por su diseño particular y versatilidad para trayectos de media distancia, recibirá el mantenimiento necesario para adaptarse a las difíciles condiciones climáticas patagónicas. Se espera que estas unidades refuercen la conectividad entre distintas localidades de la provincia de Río Negro, optimizando el transporte de pasajeros en esa zona.
El Tren Patagónico planea utilizar estas formaciones para servicios que unan puntos estratégicos entre la costa y la cordillera patagónica. Los vecinos de las zonas intermedias del trayecto atlántico observan con atención y expectativa estos cambios que afectarán la comunicación regional. La noticia generó gran interés por el impacto en las opciones de movilidad de los ciudadanos de diversas provincias.
Las formaciones transferidas se integrarán al servicio regional de Río Negro, cubriendo principalmente el trayecto que une las ciudades de Viedma y San Antonio Oeste. Este recorrido será vital para los habitantes de la zona, ya que facilita el acceso a servicios de salud y trámites administrativos en la capital provincial. También se prevé que las unidades puedan reforzar tramos turísticos hacia la zona de la cordillera, llegando eventualmente a San Carlos de Bariloche.
El relieve de la estepa patagónica y las condiciones climáticas del sur exigirán al máximo el rendimiento de estos equipos técnicos. De esta forma, los trenes que antes llegaban a Pinamar recuperarán su utilidad social en un entorno geográfico totalmente diferente al de la llanura bonaerense.
