La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) suspendió la huelga prevista y la reemplazó por asambleas y ruidazos. Los vuelos operan con normalidad en todo el territorio argentino.
El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) sumó este jueves un nuevo capítulo, luego de que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolviera suspender el paro previsto y reemplazarlo por una jornada de protestas con asambleas. La decisión desactivó el impacto que la medida iba a tener en los aeropuertos, por lo que los vuelos operan con normalidad.
El gremio estatal había anunciado una huelga en rechazo a los recortes de personal impulsados por el Gobierno nacional, lo que generaba preocupación en el sector aerocomercial por la importancia de los datos meteorológicos en la seguridad de los vuelos. La medida de fuerza fue reformulada tras un pedido interno de trabajadores del organismo, especialmente del cuerpo de meteorólogos, que planteó evitar la interrupción total del servicio. También influyó el temor a nuevas desvinculaciones en un contexto de creciente incertidumbre laboral.
En lugar del paro, la jornada incluye asambleas, ruidazos y reclamos para exigir respuestas a las autoridades. El conflicto se originó a partir del despido de unos 140 trabajadores del SMN, organismo que depende del Ministerio de Defensa. Las cesantías se enmarcan en el plan de ajuste y reestructuración del Estado impulsado por el Gobierno. Desde ATE advirtieron que podrían producirse más despidos en los próximos días. En su mayoría, los afectados eran monotributistas, por lo que no cuentan con indemnización.
El SMN cumple un rol clave en la provisión de datos climáticos para la aviación comercial. Sin esta información, las operaciones aéreas pueden verse comprometidas. Días atrás, un “apagón meteorológico” generó restricciones en aeropuertos, lo que reforzó la advertencia de los trabajadores: sin datos meteorológicos, no hay vuelos. En este contexto, la suspensión del paro evitó nuevas complicaciones y permitió mantener la normalidad en los servicios.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendió los recortes al sostener que el organismo tiene una estructura sobredimensionada frente a los avances tecnológicos. Según explicó, muchas estaciones meteorológicas funcionan con sistemas antiguos y requieren recolección manual de datos, lo que —a su entender— debería ser reemplazado por tecnología automatizada más eficiente.
Desde la Asociación Trabajadores del Estado rechazaron los argumentos oficiales y denunciaron un proceso de vaciamiento. El secretario general, Rodolfo Aguiar, aseguró que los datos difundidos por el Gobierno son incorrectos. El gremio advirtió que los recortes afectan servicios esenciales como las alertas tempranas, la navegación marítima y la actividad agropecuaria, además de poner en riesgo la seguridad operacional.
Aunque el paro fue levantado, el conflicto sigue abierto. Los trabajadores reclaman la reincorporación de los despedidos y la apertura de una mesa de diálogo. Desde ATE no descartan nuevas medidas de fuerza si no hay respuestas oficiales, lo que mantiene en alerta a un organismo clave para el funcionamiento de múltiples actividades en el país.
