La actualización tendrá impacto en los surtidores, pero gran parte del ajuste quedó diferido para junio.
El Gobierno nacional dispuso un aumento parcial del impuesto a los combustibles, que ya se refleja en los precios de los surtidores. Sin embargo, una porción significativa del ajuste fue postergada y se aplicará recién en el mes de junio, según confirmaron fuentes oficiales.
La medida busca equilibrar la recaudación fiscal sin generar un impacto abrupto en los consumidores, en un contexto de inflación y demanda energética estable. Especialistas indican que el diferimiento permitirá a las empresas y usuarios ajustar sus presupuestos de manera gradual.
El incremento parcial afecta tanto a naftas como al gasoil, aunque el monto exacto varía según la región y el tipo de combustible. Se espera que en las próximas semanas se publiquen los detalles oficiales en el Boletín Oficial.
