Un relevamiento del Colegio de Profesionales Inmobiliarios muestra que la desocupación en estos espacios duplica a la de los locales con frente a la calle. Especialistas analizan las causas y apuntan a la especialización como una posible vía de adaptación.
CÓRDOBA.- Las galerías comerciales, un formato característico del centro de la ciudad de Córdoba desde los años 40, presentan actualmente una tasa de locales vacíos que duplica a la del resto de las calles, según un relevamiento del Colegio de Profesionales Inmobiliarios. Los datos indican que mientras el 7,3% de los 5.628 locales con frente a la calle se encuentran desocupados, ese porcentaje asciende al 15,11% en el caso de los ubicados en galerías.
El nivel de ocupación es heterogéneo entre los 30 espacios relevados en 209 cuadras. Mientras galerías como la Cinerama (con un cine en funcionamiento) o la Cabildo muestran una ocupación casi total, otras como el Paseo del Centro, la Galería Argenta o la Libertad Mitre presentan índices de vacancia que superan el 40%.
Lucas Péndola, titular del Colegio Inmobiliario, explicó que la mayor vacancia en las galerías se debe a cambios en los hábitos de consumo: «Tienen poco tráfico peatonal, hay nuevos puntos comerciales en diferentes zonas y la gente ya no se traslada tanto al centro. La gente prefiere consumir en locales de cercanía». También mencionó el impacto del comercio electrónico, que afecta a todo el sector.
Para el consultor Oscar Piccardo, el problema no es exclusivo de Córdoba, sino del modelo de negocio. «Las galerías requieren que la gente ingrese, no es una circulación natural, necesitan de atractivos, de ‘destinos’ que induzcan la entrada», señaló. Aquellas que funcionan como pasaje entre calles tienen mejor desempeño que las que son un cul-de-sac.
Como posible vía de adaptación, Piccardo y otros especialistas apuntan a la especialización. «Concentrar la oferta de un mismo rubro es un camino. Hay que generar un motivo que atraiga», afirmó. Sebastián Lopes Perea, consultor en marketing, coincidió en que se necesitan propuestas diferentes para reactivar estos espacios, mencionando a las marcas y los ‘category killers’ (tiendas especializadas en una categoría) como posibles anzuelos.
Péndola concluyó que el mercado comercial del centro cordobés no enfrenta una crisis generalizada, «sino un proceso de transformación. La demanda persiste, pero se orienta hacia formatos más eficientes, visibles y adaptados al comportamiento actual del consumidor», lo que exige repensar estrategias de gestión y reconversión.
