Esposa de Robert F. Kennedy, se erigió como la figura central que mantuvo la unidad y la influencia pública del clan tras los asesinatos de sus principales referentes. Su historia es rescatada en una nueva serie y reconocida por figuras como Taylor Swift.
Ethel Skakel Kennedy, nacida en Chicago en 1928, fue mucho más que la esposa del senador Robert F. Kennedy. Con los años, se convirtió en la fuerza social que mantuvo unido al famoso clan estadounidense tras la muerte de sus figuras más prominentes, ejerciendo un liderazgo matriarcal indiscutido.
Su figura ha sido recientemente rescatada por la serie «Love Story: John F. Kennedy y Carolyn Bessette» y ha sido mencionada como una inspiración por la cantante Taylor Swift, quien expresó: «Ella es una de mis personas preferidas».
Ethel conoció a Robert F. Kennedy en 1945, cuando este salía con su hermana. La relación prosperó rápidamente, se casaron en 1950 y tuvieron once hijos. Su hogar, Hickory Hill en Virginia, se convirtió en un centro de reuniones familiares y políticas, donde Ethel apoyó con pasión las campañas que llevaron a Bobby al Senado y luego al cargo de fiscal general durante el gobierno de su cuñado, John F. Kennedy.
Su rol en la familia a menudo se contrastó con el de su cuñada, Jacqueline Bouvier Kennedy. Tras el asesinato del presidente Kennedy en 1963 y luego el de Robert en 1968, Ethel se mostró como una sobreviviente fuerte, criando a sus hijos y manteniendo la unidad familiar, en un camino opuesto al que tomó Jackie al casarse con Aristóteles Onassis.
Ethel mantuvo una influencia decisiva en el clan. Cuando John F. Kennedy Jr. decidió presentar a su novia, Carolyn Bessette, a la familia, fue la aprobación de Ethel la que buscaba. La serie recrea este encuentro, mostrando cómo ella marcaba el ritmo y cómo las conversaciones políticas eran parte de la rutina familiar, un dato confirmado por biógrafos.
Entre sus hijos más conocidos se encuentran Rory, nacida tras el asesinato de Bobby, y Robert F. Kennedy Jr., quien ha ocupado cargos públicos. Ethel Kennedy falleció en 2024, dejando un legado como pilar fundamental de una de las dinastías políticas más reconocidas de Estados Unidos.
