Tras superar una crisis y un cambio de propietarios, el histórico parque de diversiones del norte bonaerense combina atracciones nuevas con otras que muestran el paso del tiempo, mientras avanza en un plan de inversiones gradual.
El pasado viernes, la montaña rusa «El Desafío» del Parque de la Costa experimentó una falla en su sistema de elevación, lo que dejó una formación detenida en la parte alta del recorrido durante aproximadamente 20 minutos. Según informaron fuentes de la empresa, los protocolos de seguridad se activaron automáticamente para inmovilizar el juego, sin que se registraran heridos. El incidente, sin embargo, generó preocupación entre los visitantes y usuarios de redes sociales sobre el estado general de las instalaciones del parque.
A casi tres décadas de su inauguración en 1997, el Parque de la Costa presenta un escenario de contrastes. Atracciones nuevas, incorporadas por la actual gestión, conviven con juegos históricos que en algunos casos exhiben desgaste en su pintura y estructuras. Durante un recorrido realizado en febrero pasado, se pudo observar que la clásica «Casa del Terror» permanecía fuera de servicio, mientras que otras atracciones como «El Desafío» mostraban signos de deterioro.
El complejo, adquirido en 2021 por Marcelo Figoli, presidente de Fénix Entertainment Group, atraviesa un proceso de reacomodamiento tras años de transformaciones. La pandemia de COVID-19 impactó severamente en su operación, manteniendo el parque cerrado durante meses y poniendo en duda su continuidad hacia fines de 2020. En ese contexto, se aprobaron medidas de alivio, como la condonación de deudas impositivas, para evitar su cierre definitivo y preservar las fuentes de trabajo.
Tras once meses de cierre, el parque reabrió sus puertas en febrero de 2021. Desde entonces, la nueva gestión afirma haber iniciado inversiones enfocadas en el ordenamiento operativo y financiero. Empleados del parque señalaron que varios juegos están sometidos a tareas de mantenimiento, aunque sin fechas precisas de reapertura.
Las percepciones entre los visitantes son variadas. Mientras algunos, como una familia de Pergamino, consideran que el parque «sigue funcionando» y se mantiene más o menos igual, otros, especialmente los más jóvenes, expresan inquietudes sobre las medidas de seguridad en algunas atracciones.
El Parque de la Costa, que en 2014 amplió su oferta con la inauguración del parque acuático Aquafan, busca consolidarse nuevamente como uno de los principales polos de entretenimiento del área metropolitana, en un camino de recuperación que sus actuales dueños describen como gradual.
