Dos ciudadanos iraníes, miembros de la comunidad LGBTQ+, permanecen bajo custodia migratoria en Estados Unidos mientras intentan revertir la denegación de su solicitud de asilo, argumentando que su deportación a Irán los pondría en grave peligro.
Dos solicitantes de asilo iraníes, integrantes de la comunidad LGBTQ+, permanecen bajo custodia migratoria en Estados Unidos mientras apelan el rechazo de sus casos. Sus abogados sostienen que, de ser enviados a Irán, podrían enfrentar persecución y graves riesgos por su orientación sexual, en un contexto de tensión entre Washington y Teherán.
Ali y Adel, nombres ficticios para proteger su identidad, llegaron a EE.UU. en enero de 2025 tras una ruta que comenzó en Irán y pasó por Turquía, varios países de Sudamérica y Centroamérica. Su objetivo fue solicitar asilo por persecución vinculada a su orientación sexual. Fueron detenidos al ingresar por la frontera sur sin estatus migratorio regular y desde entonces están bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Rebekah Wolf, directora de campaña del American Immigration Council, explicó que una posible deportación los expondría a una persecución estatal. «En Irán, fueron acusados de un delito castigado con la pena de muerte», afirmó a CBS News. La organización señala que la pareja no contó con defensa legal en su primera comparecencia, lo que habría afectado el trámite inicial de su asilo, ya rechazado. Un tercer ciudadano iraní LGBTQ+ que viajaba con ellos sí obtuvo asilo, diferencia que atribuyen a la asistencia legal.
La pareja también denunció malos tratos durante la detención y falta de atención médica adecuada para uno de ellos, que usa silla de ruedas. Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que sus planteos fueron evaluados y rechazados por un juez, y que ambos tienen órdenes finales de expulsión. No hubo confirmación pública sobre si las deportaciones a Irán están suspendidas en el actual contexto.
