La presencia de uno de los titulares de Gimnasia de Chivilcoy ante Boca en Salta por Copa Argentina no pasó por alto: el lateral derecho Alexis Zárate, que estuvo en prisión durante cinco años por un delito de abuso sexual cometido en 2014. Regresó a los 31 años al fútbol para defender los colores de este equipo del Federal A.
Zárate había recibido una condena de seis años y tres meses de cárcel efectiva en 2020. En 2018, mientras la sentencia aún no estaba firme, el ex Temperley e Independiente había tenido un breve paso por el Liepaja de Letonia. Luego estuvo sin equipo y en el ’20 empezó a cumplir su pena. En agosto de 2025 había sido liberado por buena conducta (con un seguimiento de la Justicia hasta 2027) y, con la intención de regresar al fútbol, en diciembre había firmado con Argentino de Quilmes
Alexis Zárate tras firmar con Argentino de Quilmes.
Dos días después de su presentación y, ante un repudio generalizado de los hinchas, el Mate desestimó su contratación. Alexis quedó sin club y, ya en febrero de este año, arregló su arribo al equipo de Chivilcoy. ¿Lo curioso? A diferencia de otros refuerzos, Zárate no fue anunciado en el Instagram de este conjunto.
Zárate junto a sus compañeros.
La formación de Gimnasia, con Zárate.
La causa por la que Alexis Zárate fue condenado
Según constató la Justicia, el 16 de marzo de 2014, Zárate abusó sexualmente de Giuliana Peralta, quien en ese entonces era la novia de Martín Benítez, un compañero suyo en Independiente.
Alexis Zárate, ya detenido.
El episodio ocurrió en un departamento ubicado en la localidad bonaerense de Wilde en el que la pareja se quedó a dormir luego de salir a un boliche. Allí, el ex defensor abusó de la mujer mientras su colega descansaba. «Nos quedamos dormidos. Yo me despierto porque me estaban abusando y era el amigo de él», relató la víctima, tiempo atrás en una de sus declaraciones. De todas maneras, Zárate nunca admitió lo que determinó la Justicia.
La causa quedó a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Lomas de Zamora, organismo que en 2017 lo condenó a seis años y tres meses de prisión y ordenó su detención en 2020. El ex futbolista recuperó la libertad tras una gestión de sus abogados, por buena conducta.
