El productor y empresario teatral Miguel Pardo se refirió en Modo Fontevecchia a la relación entre la televisión y el teatro, y analizó el contexto económico del sector. Sostuvo que los artistas pueden surgir sin pasar por la ficción televisiva y que el desafío pasa por equilibrar costos y consumo.
El productor y empresario teatral Miguel Pardo se refirió en diálogo con Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), a la situación de la industria del teatro en un contexto económico de recesión y caída del consumo. Sus declaraciones se producen luego de que Carlos Rottemberg sostuviera que la desaparición de la ficción en la televisión abierta representa una coyuntura peligrosa para el futuro del teatro popular.
Consultado sobre esa afirmación, Pardo declaró: «No estoy de acuerdo porque hay millones de figuras que han nacido del teatro y que luego han pasado a cine o a televisión. Como también figuras que han nacido en cine y en televisión y que han pasado a teatro». Y agregó: «Si tuviéramos que estar esperando que se hiciera una ficción en la televisión, que otra productora televisiva haga una ficción para luego que brille ese artista en esa serie, en esa ficción, en esa película, en lo que fuera, para luego llevarlo al teatro, sería un trabajo muy cómodo».
Pardo es productor y empresario teatral, reconocido como principal motor de la cartelera de espectáculos de Villa Carlos Paz y titular de Pardo Producciones. En la entrevista mencionó casos de artistas que, según dijo, no surgieron de ficciones televisivas y llenan salas: «Fátima Florez, Martín Bossi y el Oficial Gordillo y muchos que te puedo nombrar no han salido de ninguna ficción televisiva y llenan teatros y agotan y agotan y agotan».
Respecto de la producción de ficción en plataformas, Pardo sostuvo: «Se está produciendo, no solamente en Netflix, sino que en otras plataformas. Y se están haciendo cosas. A lo que voy es que los productores de teatro, de espectáculo, de shows en vivo, no podemos estar esperando que brille un artista a través de otra productora y de otro formato —en este caso serie, televisivo, lo que fuera— para luego llevarlo al teatro».
En cuanto al contexto económico, el entrevistador mencionó publicaciones del presidente Javier Milei sobre el consumo en la calle Corrientes. Pardo afirmó: «Yo he visto esos mensajes, esas imágenes de que explota calle Corrientes. Yo he tenido, y este invierno he tenido espectáculos en calle Corrientes y realmente se ve que funciona, se ve que las cifras van, no estamos mal, estamos bien. Cuando nos damos vuelta los productores y vemos los costos que tenemos, ahí la ecuación cambia un poquito».
Y explicó: «Podés tener mucha capacidad y mucha concurrencia de gente, pero si tenés los costos demasiado altos, ahí es donde se quiebra el negocio un poco». Diferenció las temporadas de verano, concentradas en 60 días en Mar del Plata o Carlos Paz, de la temporada de invierno en Buenos Aires, que se extiende desde mediados de abril hasta principios de noviembre: «No es fácil sostener la programación teatral. Es un trabajo bastante arduo».
Pardo también se refirió al teatro independiente: «Hay que poner mucho foco en el teatro independiente porque hay muchísimo teatro independiente, principalmente en Buenos Aires, Córdoba y Rosario». Y precisó: «Por cada espectáculo comercial que está en calle Corrientes o en las zonas cercanas, tenés 10 o 12 espectáculos independientes que se están haciendo en el resto de los lugares de Buenos Aires, que se llaman San Telmo, Palermo, Belgrano».
Sobre las estrategias para sostener la actividad, señaló: «Hay que buscar la vuelta a los beneficios. Si vos tenés capacidad de una sala grande y ves que la gente no llega, buscás un beneficio para provocar ese consumo. Luego te tenés que dar vuelta y cuidar mucho los costos». Y concluyó: «Ahí está la verdadera fórmula: cuidar muy bien los costos y provocar el consumo con las herramientas que se puedan provocar. Con publicidad, con el periodismo, con las notas y con los beneficios que se le puede dar principalmente a la gente que menos tiene: jubilados, estudiantes, gente que llega justo a fin de mes».
