El hecho ocurrió en la seccional 10 de la Policía de la Ciudad, en el barrio de Floresta. El agente fue separado de la fuerza y la justicia investiga las circunstancias del disparo.
Un oficial de la Policía de la Ciudad mató de un disparo a una perra que vivía en la comisaría Comunal 10, ubicada en el barrio porteño de Floresta. El hecho, ocurrido en las últimas horas, se encuentra bajo investigación judicial y el agente fue desvinculado de la fuerza, según informaron fuentes del Ministerio de Seguridad de la Ciudad.
El caso tomó estado público a través de redes sociales, donde la cuenta Mascotas Floresta difundió el episodio: “Un policía mató anoche a la perrita que estaba en la comisaría 43 [antigua denominación de la seccional, cuando dependía de la Policía Federal]; le pegó un tiro. La perrita vivía en la calle y se resguardaba del frío en la comisaría. Los vecinos la conocían”, señalaba la publicación. Otras cuentas identificaron al animal como “Manchita” y al agente como “Oficial matrícula 36048, Seco, Tomás”.
Consultadas por el hecho, fuentes del Ministerio de Seguridad de la Ciudad explicaron: “Él dijo, con el hecho consumado, que había reaccionado porque el perro había intentado morderlo y le disparó. Ya está desvinculado y con una causa en la fiscalía”. Los mismos voceros sostuvieron que el hecho es “injustificable” y que se aguarda el avance de la causa judicial para cerrar el expediente administrativo interno.
En la Argentina rige desde 1954 la Ley N° 14.346, que tipifica como delito los malos tratos y actos de crueldad contra los animales, con penas de 15 días a 1 año de prisión para sus autores. En este caso, al tratarse de un animal sin dueño, no se configuraría el delito de daño previsto en el artículo 183 del Código Penal, que sanciona la destrucción o daño de un animal ajeno.
