El acuerdo, que involucra a miembros del clero y líderes laicos, pone fin a siete años de litigio y evita la bancarrota de la institución. La firma formal está prevista para principios de noviembre.
La Arquidiócesis de Nueva York cerró un acuerdo de indemnización por abuso sexual por más de USD 800 millones, que involucra a 1.300 demandantes, según informó The New York Times. El pacto, alcanzado tras siete años de litigio y casi 12 meses de negociaciones, involucra a miembros del clero y líderes laicos acusados.
La totalidad de los demandantes aceptó los términos revisados de la propuesta el viernes por la noche, confirmaron los abogados de las víctimas. La firma formal del documento está prevista para principios de noviembre, según un correo electrónico que el arzobispo Ronald A. Hicks envió a los sacerdotes de la arquidiócesis el sábado y que compartieron The New York Times y NPR.
Qué contempla el acuerdo y cómo se llegó a él
Los términos del acuerdo contemplan que cada demandante pueda optar por un pago único de al menos USD 250.000 o por una compensación potencialmente mayor tras una evaluación individual del alcance del abuso sufrido, indicaron los abogados de los demandantes.
“Estamos a punto de poder, si Dios quiere, llevar algo de sanación y reconciliación a todas las víctimas sobrevivientes”, afirmó Hicks en el mensaje.
El arzobispo añadió que el acuerdo “también permitirá a la arquidiócesis volver a dedicar toda su atención a su misión de predicar el Evangelio, sanar a los enfermos, cuidar a los pobres y necesitados, dar la bienvenida al extranjero y educar a nuestros niños”.
Las negociaciones sobre los términos específicos del acuerdo se extendieron durante casi un año. La condición principal exigía la aceptación unánime de los demandantes, pero un grupo de disidentes retrasó el proceso. Sus abogados les advirtieron en reiteradas oportunidades que el rechazo derivaría en un proceso concursal, lo que habría reducido el monto de cualquier pago futuro y prolongado aún más el litigio.
El costo económico para la institución
Para reunir los fondos necesarios, la Arquidiócesis de Nueva York recortó un 10 % de su presupuesto operativo y puso en venta algunas de sus propiedades más valiosas. Entre ellas figuran su sede de la Primera Avenida y el terreno que posee debajo del Palace Hotel, ubicado en el lado este de Manhattan, informó el diario.
Algunas parroquias también recibieron el pedido de colaborar con la recaudación. En una reunión celebrada en abril con sacerdotes, los líderes de la arquidiócesis plantearon que las parroquias individuales debían ayudar a reunir dinero para evitar el peor escenario.
Ante la preocupación de los feligreses, el arzobispo Hicks buscó tranquilizarlos en su mensaje del sábado: “Pueden asegurarles que la vida en su parroquia continuará sin interrupciones”, escribió.
Semanas antes de cerrar el acuerdo, los abogados de los demandantes lograron que la arquidiócesis negociara con una de sus aseguradoras un incremento en la compensación destinada a los disidentes. Ese grupo recibiría un fondo adicional de USD 20 millones que se distribuiría en partes iguales entre ellos, un mecanismo poco habitual que dependió en gran medida de la disponibilidad de fondos de seguros.
“Los sobrevivientes demostraron una increíble cantidad de perseverancia y paciencia”, afirmó Paul Mones, abogado cuya firma en Los Ángeles representa a 33 de los demandantes. “Después de toda una vida de dolor y lucha, reunieron la energía para recorrer la última milla. Con suerte, este acuerdo les dará un grado de consuelo y sanación”, agregó en declaraciones recogidas por el diario.
Las exigencias de transparencia incluidas en el pacto
El acuerdo incluye una cláusula de transparencia que obliga a la Arquidiócesis de Nueva York a difundir en su sitio web los nombres de los miembros del clero y líderes laicos acusados de manera creíble de abuso sexual, y a mantener esa lista actualizada con cualquier denuncia futura que resulte sustanciada. La institución también deberá conservar un archivo público de casos documentados de abuso en la Universidad de Iona, accesible para consulta pública.
“Este acuerdo no se trata solo de dinero”, sostuvo Jeff Herman, cuyo bufete representa a 260 demandantes. “La arquidiócesis ahora está obligada a publicar los nombres de sus abusadores y mantener esa lista actualizada. Eso protege a los niños en el futuro, y era algo largamente esperado”, declaró.
Jeff Anderson, cuya firma legal Jeff Anderson & Associates representa a cerca de 300 de las víctimas, calificó el pacto como “un momento poderoso en la búsqueda de justicia”. Tras conocerse la resolución, sus clientes expresaron “una verdadera sensación de alivio” y “la convicción de que, al dar la cara, lograron hacer algo para proteger a otros en el futuro”, según relató a NPR.
El litigio se originó a raíz de la Child Victims Act del estado de Nueva York, que abrió una ventana para la presentación de demandas por abusos ocurridos décadas atrás. En diciembre de 2025, la arquidiócesis había aceptado recurrir a la mediación y anunció despidos de personal como parte de las medidas de austeridad para financiar las compensaciones, informó NPR.
El caso se inscribe en una serie de acuerdos millonarios que marcaron a la Iglesia católica en Estados Unidos. En junio de este año, la Arquidiócesis de San Francisco acordó el pago de USD 395 millones para resolver reclamos de unas 530 personas. En 2024, la Arquidiócesis de Los Ángeles pactó un desembolso de USD 880 millones por denuncias similares, uno de los mayores en la historia de la institución.
