Según un informe de Randstad, el 80% de los trabajadores argentinos afirma que el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral. El salario sigue siendo el principal factor de atracción, pero el salario emocional gana peso.
El 80% de los argentinos, al igual que en los países de la región, afirma que el equilibrio entre trabajo y vida personal es un factor clave en las decisiones de movilidad laboral, de acuerdo con el último informe de Randstad, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
Si bien el salario sigue siendo el principal factor de atracción a la hora de considerar una oferta laboral o un cambio de trabajo, los componentes del salario emocional tienen cada vez mayor peso en las decisiones de carrera, señala el estudio.
Para el 80% de los trabajadores argentinos, el equilibrio entre vida personal y laboral se posiciona en segundo lugar como atributo para elegir un empleador. Los datos surgen del estudio que releva las expectativas, estados de ánimo y comportamiento de los trabajadores en 35 países, incluida la Argentina.
En los países de la región se registra el mismo apunte: los trabajadores chilenos son los que más valoran el equilibrio trabajo-vida (83%), seguidos por los trabajadores argentinos y mexicanos (80%) y, en último lugar, los trabajadores uruguayos (78%).
Otro dato del documento indica que casi un tercio de los encuestados (31%) aseguró haber renunciado a un empleo por falta de flexibilidad. También lo hicieron el 33% de los uruguayos, el 35% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos.
A su vez, 2 de cada 10 argentinos aseguraron haber dejado un empleo por falta de autonomía en sus tareas. De igual manera, también aseguran haber renunciado a algún empleo por falta de independencia el 21% de los trabajadores uruguayos, el 24% de los trabajadores mexicanos y el 25% de los trabajadores chilenos.
Tipos de flexibilidad
En el total de los encuestados locales, el 40% de los trabajadores aseguró que no aceptaría un trabajo que no le brindara flexibilidad respecto a sus horarios laborales y la posibilidad de controlar su propia agenda.
Asimismo, el 43% de los trabajadores mexicanos, el 41% de los trabajadores chilenos y el 36% de los trabajadores uruguayos también rechazarían un empleo que limitara su flexibilidad en materia de horarios de trabajo.
Por su parte, respecto al lugar desde donde trabajar, si pudieran optar sin condicionamientos, el 36% de los trabajadores argentinos rechazaría un empleo que no le permitiera flexibilidad en relación con el lugar desde donde trabajar. Coinciden con esta posición el 30% de los uruguayos, el 39% de los chilenos y el 41% de los trabajadores mexicanos, que no aceptarían una propuesta laboral que no les diera flexibilidad respecto del lugar desde donde trabajar.
«Más allá de la coyuntura que está atravesando el mercado laboral, las expectativas del talento en materia de flexibilidad y conciliación entre trabajo y vida personal se mantienen firmes, especialmente en el segmento profesional de los grandes centros urbanos, donde el peso del traslado al trabajo suele ser mayor. Hoy los trabajadores tienen mayor claridad sobre lo que esperan de sus trabajos y sus vidas, tienen más claras sus prioridades y no están dispuestos a resignarlas», comentaron desde Randstad.
