Una movilización multisectorial que comenzó con reclamos estudiantiles y se extendió a protestas contra el costo de vida derivó en incidentes en varias ciudades francesas. El balance oficial registró 2.397 detenidos y 997 agentes heridos, siete de gravedad.
PARÍS.– El 17 de octubre, una movilización multisectorial en Francia derivó en disturbios en distintas ciudades. El balance oficial consolidado registró 2.397 detenciones y 997 policías y gendarmes heridos, siete de ellos de graves, según informaron las autoridades.
Las protestas se originaron el 17 de septiembre en el Liceo Saint-Exupéry de Créteil, a las afueras de París, donde docentes iniciaron una huelga por falta de recursos y personal. Al día siguiente, los estudiantes bloquearon el ingreso al establecimiento. La medida se extendió a otros diez colegios de los suburbios parisinos a partir del 23 de septiembre.
Dos diputados del partido La France Insoumise (LFI), Louis Boyard y Clémence Guetté, se presentaron en el lugar del bloqueo y lanzaron una convocatoria en redes sociales. Una entrevista a ocho estudiantes publicada por un sitio de actualidad musical alcanzó 1,5 millones de visualizaciones en TikTok al 1 de octubre, según informó Franceinfo.
El líder de LFI, Jean-Luc Mélenchon, intervino en las protestas con críticas al gobierno. En la plataforma X, el dirigente apuntó contra la «represión policial excesiva» y sostuvo que sus seguidores debían interponerse entre los estudiantes y la policía.
Durante octubre, las protestas se extendieron a universidades y grandes centros de estudios. El 8 de octubre, el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, anunció en TF1 el despliegue de unos 3.000 profesores sustitutos en los liceos con mayores dificultades. El 14 de octubre, el ministro reconoció ante el Senado que solo se habían asignado aproximadamente dos tercios de los docentes previstos.
La movilización del 17 de octubre surgió en redes sociales como protesta contra el aumento del precio de los combustibles y el costo de vida, y confluyó con las manifestaciones estudiantiles. Antiguos referentes de los chalecos amarillos, como Jérôme Rodrigues, respaldaron la convocatoria. Organizaciones sindicales (CGT, Solidaires, Confédération paysanne), agrupaciones estudiantiles y los chalecos amarillos adhirieron a la protesta.
En París, las autoridades autorizaron un cortejo desde la plaza de la República hasta la plaza de Clichy, con salida prevista a las 14 horas. La presencia temprana de grupos enmascarados y los primeros disturbios impidieron que la manifestación se desarrollara según el recorrido previsto.
Durante casi 12 horas se registraron disturbios, saqueos y actos de violencia en distintas ciudades. Entre los incidentes se reportaron el incendio de la oficina de turismo de Lyon, destrozos en el edificio municipal de Marsella y disturbios e incendios en la Plaza de la República, en París. También se registró el incendio del Ayuntamiento de Limoges.
En los enfrentamientos participaron grupos que recurrieron a la táctica del black bloc, caracterizada por la vestimenta negra, el ocultamiento del rostro y la actuación coordinada. Según cronistas de Le Monde, en la zona de La Madeleine, en París, estos grupos atacaron a las fuerzas antidisturbios con barricadas, piedras y botellas.
El gobierno señaló a grupos de la ultraizquierda como responsables de los principales disturbios. Investigaciones periodísticas describieron una composición más heterogénea, que incluía militantes radicalizados, grupos organizados para enfrentarse con la policía y personas que participaron en saqueos oportunistas.
Francia cuenta con un sistema unitario en el que el Estado nacional asume las principales responsabilidades en educación, salud y seguridad pública, ejercida por la Policía Nacional y la Gendarmería en todo el territorio.
