La joven británica de 20 años falleció en mayo de 2022 tras padecer sarcoma de Ewing; su familia recauda fondos para investigación.
Jenna Patel tenía 20 años cuando un bulto en el hombro fue evaluado inicialmente como una picadura de insecto. La estudiante de magisterio de la Universidad Edge Hill, en Bolton, Reino Unido, consultó a profesionales de la salud que consideraron la molestia como un quiste benigno. El crecimiento de la masa llevó a exámenes más exhaustivos que confirmaron sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer óseo poco frecuente.
El diagnóstico se produjo mientras el padre de Jenna atravesaba su propio tratamiento contra el cáncer. La joven inició un esquema de quimioterapia y fue sometida a una intervención quirúrgica. El tumor avanzó hacia sus pulmones poco después de cumplir los 21 años.
Jenna planificó los detalles de su ceremonia de despedida: solicitó a sus seres queridos evitar prendas negras, prohibió las lágrimas durante el servicio fúnebre y pidió música del rapero británico Stormzy. Falleció en mayo de 2022.
Tras su muerte, familiares y allegados impulsaron iniciativas solidarias, entre ellas la caminata nocturna Shine en Manchester y colectas en plataformas digitales. Según informaron, se recaudaron miles de libras para Cancer Research UK y el Ewing’s Sarcoma Research Trust.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), el sarcoma de Ewing afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. Aunque registra una baja incidencia anual, la detección temprana es crucial. Entre sus principales manifestaciones clínicas se encuentran: dolor en los huesos que se intensifica con los días y empeora durante la noche; inflamación local con bultos sensibles al tacto o hinchazón visible en piernas, pelvis, brazos, costillas o columna; fiebre persistente sin causa aparente, fatiga crónica y pérdida de peso involuntaria; y mayor tendencia a sufrir fracturas ante traumatismos leves.
Desde las organizaciones de salud destacaron el valor de estas acciones. La divulgación de casos reales y la recaudación de fondos resultan imprescindibles para financiar proyectos científicos a largo plazo, enfocados en descubrir métodos de prevención, diagnósticos precoces y tratamientos más efectivos contra afecciones poco comunes.
