Nacido en Hangzhou en 1954, Zhong Shanshan construyó su patrimonio a través de Nongfu Spring y una farmacéutica. Forbes estimaba su fortuna en 58.000 millones de dólares en septiembre de 2026. En 2024 enfrentó campañas de boicot en China.
Zhong Shanshan nació en Hangzhou en 1954. Durante la Revolución Cultural china dejó la escuela y comenzó a trabajar para contribuir a la economía familiar. Se desempeñó como obrero de la construcción y carpintero durante varios años.
Cuando los exámenes universitarios volvieron a implementarse, intentó ingresar a la universidad y estudió en la actual Zhejiang Radio and Television University. Posteriormente trabajó como periodista. Desde 1984 fue reportero del Zhejiang Daily, donde entrevistó a cientos de empresarios que habían fundado sus compañías desde cero.
En 1988 dejó el periodismo y se mudó a Hainan, isla del sur de China que acababa de convertirse en zona económica especial. Allí desarrolló emprendimientos vinculados con un periódico, hongos, langostinos y tortugas. También trabajó como distribuidor de bebidas de Wahaha, compañía que años después se convertiría en competidora de su propio negocio.
En 1996 fundó Nongfu Spring, empresa dedicada al agua embotellada que luego amplió su catálogo a otras bebidas. La compañía se instaló entre las marcas más grandes del mercado chino. En 2020 Nongfu Spring comenzó a cotizar en la Bolsa de Hong Kong. Zhong conservó una participación importante, y la valorización de las acciones incrementó su riqueza.
Además del agua, Zhong controla Beijing Wantai Biological Pharmacy Enterprise, compañía dedicada a productos farmacéuticos y pruebas para enfermedades infecciosas. Forbes estimaba en septiembre de 2026 su patrimonio en alrededor de 58.000 millones de dólares, cifra que lo mantenía entre las personas más ricas del mundo.
Durante años fue conocido como el “lobo solitario” debido a su perfil reservado. En 2024, tras la muerte de Zong Qinghou, fundador de Wahaha y antiguo vínculo comercial de Zhong, circularon en redes acusaciones que afirmaban que había construido parte de su éxito perjudicando a su exsocio. Zhong rechazó esas versiones.
La polémica se amplió por otros motivos. Usuarios nacionalistas cuestionaron diseños de envases de Nongfu Spring que, según ellos, parecían inspirados en arquitectura japonesa, mientras otros señalaron que uno de los hijos de Zhong tenía ciudadanía estadounidense. Las críticas derivaron en llamados al boicot contra productos de la empresa y afectaron sus ventas de agua embotellada. Nongfu Spring sostuvo que había sido víctima de ataques y difamaciones en Internet.
