Las autoridades sudanesas señalaron que el respaldo externo a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) prolonga la guerra y agrava la crisis humanitaria, y advirtieron sobre un riesgo de desestabilización en el mar Rojo y el Sahel.
Las autoridades de Sudán alertaron sobre el riesgo de que la guerra se expanda a otros puntos de la región debido a las acciones de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y al flujo de armas y combatientes a través de las fronteras. Señalaron que el respaldo que recibe el grupo paramilitar por parte de varias naciones prolonga el conflicto y profundiza la crisis humanitaria.
Amgad Fareid Eltayeb Idris, asesor para Asuntos Políticos y Diplomáticos del presidente del Consejo Soberano de Transición y jefe del Ejército, Abdelfatá al Burhan, afirmó en una entrevista con Europa Press que el apoyo externo a las RSF de países como Emiratos Árabes Unidos (EAU), Chad y Kenia está “alimentando la sed de poder” del grupo, lo que extiende la guerra y tiene consecuencias devastadoras para la población.
Idris indicó que Chad “acoge” a milicianos de las RSF, EAU “proporciona apoyo y armas”, Kenia “las acoge y apoya”, y las autoridades de Libia oriental “les proporcionan recursos”. “Si no detienen esta situación, especialmente los países vecinos que les brindan apoyo directo, la guerra continuará”, sostuvo. Agregó que “si esta guerra en Sudán se fragmenta, las consecuencias no se limitarán a las fronteras sudanesas” y que la situación “afectará al mar Rojo y al Sahel”, proporcionando armas y fondos a organizaciones terroristas.
Sudán alertó sobre el tráfico de armas y mercenarios, y señaló que las RSF cuentan con personas de otras zonas de África, así como de Colombia y Bolivia, que combaten en el conflicto iniciado en abril de 2023. También advirtió a la comunidad internacional sobre el riesgo de expansión de la inestabilidad y la imposibilidad de controlar los flujos de armas y milicianos en una región donde operan grupos terroristas como Al Qaeda y Estado Islámico.
En relación con incidentes fronterizos, Idris mencionó los recientes hechos cerca de las fronteras con Egipto y Etiopía, país al que Jartum acusó de lanzar drones desde su territorio contra el aeropuerto de la capital. “No queremos entrar en guerra con Etiopía, ni con Egipto, ni con nadie”, declaró. El portavoz del Ejército sudanés, Asim Auad Abdeluahab, afirmó en mayo que hay pruebas sobre la participación de Etiopía y EAU en el ataque al aeropuerto de Jartum, y detalló ataques con drones lanzados desde el aeropuerto etíope de Bahir Dar contra varias regiones sudanesas. También se reportaron muertes en ataques con drones y artillería en el estado de Río Nilo, cerca de la frontera con Sudán, incidentes atribuidos a Egipto.
Idris señaló que hubo contactos “de alto nivel” con Etiopía, incluido un encuentro entre el vicepresidente del Consejo Soberano de Transición, Malik Agar, y el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, para abordar el tema. “Los canales de comunicación con ambos países están abiertos”, afirmó. “Lo fundamental es que no queremos que esta guerra se extienda. Queremos que termine, pero las RSF siguen provocando la inestabilidad que conduce a su expansión”, agregó.
Idris criticó al presidente de Kenia, William Ruto, a quien acusó de estar “completamente alineado con las RSF” y de beneficiarse “personalmente” del conflicto, mencionando un programa de exportación de oro saqueado por las RSF con destino a EAU. “Este es el oro que financia la guerra y los drones que matan al pueblo sudanés”, sostuvo. También afirmó que Kenia utiliza su influencia en la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) y la Unión Africana (UA) para convertirlas en “instrumentos de hostilidad hacia el pueblo sudanés”.
Kenia fue criticada por acoger a miembros de las RSF y de una plataforma política aliada que anunció la creación de un “gobierno paralelo” en 2025, medida que Sudán calificó como un intento de “dividir el país”. El secretario general de la ONU, António Guterres, señaló que la medida “podría provocar un mayor enquistamiento de la crisis”. Nairobi habría expedido un pasaporte a Algoney Hamdan Dagalo Musa, hermano del líder de las RSF, sometido a sanciones de Estados Unidos.
Idris expresó el deseo de Sudán de que Kenia “recapacite” y reconozca lo negativo de su conducta para las relaciones bilaterales. “Estos países existen desde hace milenios y seguirán existiendo por generaciones. No deberían poner en riesgo esta relación geopolítica”, remarcó. Recordó que la reincorporación de Sudán a la IGAD en febrero de 2026 podría jugar un papel en este sentido. “Estamos intentando asegurar que estos países respeten los compromisos de la membresía conjunta”, afirmó. Finalmente, reiteró que las autoridades sudanesas “intentan dialogar con todos” para lograr la paz, aunque señaló que “es muy difícil hablar con alguien mientras te está matando”. “Queremos la paz con todos, y queremos que nadie se inmiscuya en nuestros asuntos”, concluyó.
