El 13 de junio de 1996 concluyó el asedio de 81 días a una granja en Montana, donde un grupo armado se resistía a la autoridad federal. La rendición pacífica puso fin a uno de los episodios más extensos de la historia moderna de Estados Unidos.
A las 18:45 del 13 de junio de 1996, Edwin Clark caminó hasta la tranquera de entrada de una granja en el este de Montana y le extendió la mano a un agente del FBI. Luego volvió hacia el grupo, tomó a dos personas del brazo y las condujo, de a pares, hasta las furgonetas federales que esperaban del otro lado del alambrado. Así, hace 30 años, terminó el sitio armado más largo de la historia moderna de los Estados Unidos: sin un disparo, sin una muerte, con 16 personas subiendo a dos vehículos blancos.
Los 14 integrantes del grupo que enfrentaban cargos federales fueron trasladados esa noche a la cárcel del condado de Yellowstone, en Billings, Montana, a 280 kilómetros al suroeste. Las acusaciones incluían haber emitido cheques sin fondos por un total de 1,8 millones de dólares y haber amenazado de muerte a un juez federal.
Los Montana Freemen eran una milicia cristiana antiestatal asentada en los alrededores de Jordan, condado de Garfield. Se definían como «ciudadanos soberanos» que no reconocían ninguna autoridad por encima del nivel local. Su doctrina era heredera del movimiento Posse Comitatus, una corriente de ultraderecha fundada en 1969 que sostenía que el único gobierno legítimo era el del condado.
Los Freemen sostenían que toda forma de gobierno por encima del nivel municipal era ilegítima, lo que los eximía de pagar impuestos, obtener licencias de conducir o acatar órdenes judiciales. Se arrogaban la potestad de juzgar a funcionarios públicos mediante tribunales de «derecho consuetudinario» y consideraban el fraude un instrumento válido para financiar su causa.
El grupo adoptó la teología de la Identidad Cristiana, que sostenía la superioridad de los blancos de ascendencia noreuropea. Su líder, LeRoy Schweitzer, argumentaba que los derechos constitucionales pertenecían exclusivamente a «el pueblo blanco, el pueblo adamita e Israel», donde «Israel» era el código identitario para los blancos de origen europeo.
Los Freemen construyeron un entramado de fraudes a escala. Producían cheques y órdenes de pago falsificados de alta calidad y los distribuían en talleres de fin de semana. En 1995, uno de sus miembros intentó comprar armamento por más de un millón de dólares con un cheque sin fondos.
El FBI investigó al grupo durante meses. El 25 de marzo de 1996, agentes disfrazados atrajeron a Schweitzer y a Daniel Peterson fuera del predio y los arrestaron. Los Freemen que quedaban adentro se atrincheraron con armas. Unos cien agentes federales rodearon la propiedad. El FBI decidió no realizar un asalto, en parte por las imágenes de Waco (1993) y Ruby Ridge (1992).
El sitio duró 81 días. El FBI negoció a través de intermediarios de la derecha radical. El 3 de junio, cortó el suministro eléctrico y telefónico. La clave del desenlace la aportó el abogado Kirk Lyons, quien propuso llevar a Edwin Clark a la cárcel para reunirse con Schweitzer. La reunión se realizó el 11 de junio. Dos días después, Clark guió a sus compañeros hasta las furgonetas federales.
Los 14 detenidos fueron presentados ante el tribunal al día siguiente. En abril de 1997, seis integrantes fueron juzgados; cinco fueron declarados culpables. Edwin Clark fue absuelto de todos los cargos el 31 de marzo. El juicio principal comenzó el 26 de mayo ante el juez federal John C. Coughenour. Schweitzer recibió una condena de 22 años por 25 delitos. Murió en prisión el 20 de septiembre de 2011. Daniel Peterson fue sentenciado a 15 años.
