La Fiscalía General de Florida investiga penalmente a la organización detrás de Sloth World, una atracción turística en Orlando que nunca abrió y donde más de 50 perezosos murieron por negligencia.
La Fiscalía General de Florida ha anunciado la apertura de una investigación criminal tras la muerte masiva de perezosos en Sloth World, una atracción turística en Orlando que nunca llegó a abrir sus puertas. Lo que prometía ser un centro de conservación resultó en una tragedia animal que ha impulsado a legisladores y organizaciones a exigir una reforma profunda en la regulación del comercio de vida silvestre.
Lo que se promocionó como un centro de conservación de vanguardia resultó ser un almacén industrial sin las condiciones mínimas para la supervivencia de los animales. Los perezosos, capturados en las selvas de Guyana y Perú, fueron confinados en un edificio similar a un taller mecánico que carecía de electricidad y agua corriente al momento de su llegada.
Durante diciembre de 2024 y febrero de 2025, según un reporte de la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC), una falla en los calentadores alimentados por extensiones precarias dejó a los ejemplares en un ambiente gélido, provocando la muerte en cadena de los primeros 31 animales por estrés térmico. A pesar de estas bajas iniciales, la empresa continuó importando decenas de ejemplares que sufrieron un deterioro físico irreversible debido al ‘maquillaje verde’ del proyecto.
Expertos señalaron que el estrés del transporte internacional y una dieta inadecuada a base de vegetales convencionales suprimieron el sistema inmunológico de los perezosos, facilitando la propagación de virus letales. La tragedia culminó con más de 50 muertes registradas, incluyendo ejemplares que llegaron en estado crítico al Zoológico de Florida Central tras el cierre de las instalaciones.
La Fiscalía General de Florida ha elevado el caso a una investigación criminal tras revelarse que las muertes fueron consecuencia de una negligencia predecible y evitable. Esta medida surge luego de que la FWC fuera criticada por no actuar a tiempo, bajo el argumento inicial de que las condiciones del almacén no cumplían con el umbral de intención criminal. Actualmente, las autoridades buscan determinar responsabilidades penales mientras los propietarios de la organización intentan acogerse a la protección por bancarrota.
Este incidente ha expuesto fallas sistémicas en la regulación del comercio de fauna exótica, impulsando a legisladores a exigir reformas estructurales. Entre las propuestas se incluye la prohibición total de importación de perezosos silvestres para fines comerciales y la obligación de reportar públicamente cualquier fallecimiento bajo permisos de Clase III. Líderes estatales insisten en que la ley actual debe ser más rigurosa para que actos de ‘crueldad agravada’, como privar a los animales de calor o cuidados básicos, no queden impunes bajo vacíos administrativos.
Expertos internacionales denuncian que la empresa utilizó una estrategia de ‘greenwashing’ para ocultar un modelo de negocio basado en la captura de animales salvajes. ‘No hay justificación en 2026 para adquirir perezosos silvestres con fines de exhibición’, afirmó la Dra. Rebecca Cliffe, de la Sloth Conservation Foundation. La organización incluso llegó a listar falsamente a agencias gubernamentales y a la Universidad de Florida como sus ‘socios de bienestar animal’, afirmaciones que fueron desmentidas categóricamente por dichas instituciones.
