Un incidente en la Casa Rosada generó controversia luego de que periodistas de TN fueran detectados grabando en un pasillo del edificio. El Gobierno acusó a los movileros de poner en riesgo la seguridad presidencial, mientras que desde la oposición y organismos de derechos humanos criticaron las medidas adoptadas.
Un hecho insólito ocurrió en la Casa Rosada cuando periodistas de TN fueron sorprendidos grabando imágenes en un pasillo del edificio, utilizando anteojos con tecnología de inteligencia artificial. El Gobierno denunció que esta acción ponía en riesgo la vida del presidente Javier Milei y la seguridad nacional, lo que desencadenó una serie de medidas drásticas.
Entre las decisiones adoptadas, se prohibió el ingreso de periodistas, camarógrafos y otros trabajadores de prensa a Balcarce 50, y se les borraron las huellas digitales, lo que fue condenado por organismos de derechos humanos que compararon la medida con una mutilación. La SIDE logró decodificar mensajes que indicaban que la operación mediática se denominaba “A por Milei”.
Por otro lado, el presidente Milei, que se encontraba en Israel, supervisó la contraofensiva desde el exterior con asistencia de agentes del Mossad, coordinando el despliegue militar en los pasillos de la Casa Rosada y el control de daños diplomáticos. En medio de la controversia, se especula sobre el impacto económico de la situación, con caídas en bonos y acciones, y un aumento del riesgo país.
Analistas políticos cuestionan la oportunidad de este incidente en plena “primavera libertaria” y señalan que podría desviar la atención de otros temas, como las propiedades no declaradas de funcionarios o los contratos con proveedores estatales. Mientras tanto, el Gobierno defiende su postura y asegura que la seguridad del presidente es prioridad.
