Halter, una empresa de tecnología agropecuaria, desarrolló collares inteligentes con GPS que permiten manejar el ganado sin alambrados. Con una inversión de u$s220 millones y una valuación de u$s2.000 millones, la firma planea expandirse a Argentina, Brasil y Uruguay.
La digitalización del campo avanza con la expansión global de Halter, una empresa neozelandesa que propone reemplazar los alambrados tradicionales por un sistema de cercas virtuales. La compañía, fundada por Craig Piggott, recibió una ronda de inversión de u$s220 millones y alcanzó una valuación de u$s2.000 millones, según informaron fuentes oficiales.
El sistema se basa en collares inteligentes con GPS, sensores y algoritmos que permiten a los productores definir desde una aplicación móvil cómo y dónde se mueve el ganado. Los collares solares emiten señales de audio y vibraciones para guiar a los animales dentro de límites virtuales. Tras un proceso de adaptación, el manejo se vuelve completamente digital.
En términos prácticos, los productores pueden diseñar potreros, mover rodeos o ajustar la carga animal sin necesidad de instalar ni mantener alambrados. Cada collar genera más de 1.000 registros por minuto, lo que permite monitorear la ubicación, el comportamiento y detectar posibles problemas sanitarios de forma anticipada.
La empresa reportó que en los establecimientos donde ya se implementa se redujo la inversión en infraestructura física y se optimizó el uso del tiempo. Estimaciones de la compañía indican un ahorro de hasta 40 horas semanales de trabajo por campo. En Estados Unidos, donde Halter desembarcó en 2024, los productores construyeron más de 100 mil kilómetros de cercas virtuales.
El modelo de negocio se basa en una suscripción mensual por animal, que oscila entre u$s5 y u$s8, e incluye el uso del collar y el acceso a la plataforma de gestión. La empresa ya comercializó cerca de 1 millón de collares y cuenta con más de 400 empleados.
En el corto plazo, la firma planea expandirse a Irlanda, Reino Unido, América del Norte y América del Sur. Argentina, Brasil y Uruguay son considerados mercados clave por sus sistemas ganaderos extensivos. La tecnología resulta atractiva en contextos donde los costos logísticos y laborales tienen un peso significativo, y donde se busca mejorar la eficiencia productiva y reducir el impacto ambiental.
