Un programa de mejoramiento genético de la UBA y una empresa privada generaron cuatro cultivares que se destacan por su tamaño, sabor y resistencia, posicionándose para el mercado internacional.
El mercado mundial demanda arándanos de mayor calidad y la Argentina responde con el desarrollo de nuevas variedades. El programa de mejoramiento genético de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y la empresa Early Crop presentaron su cuarto cultivar: ‘Moya’, caracterizado por el gran tamaño de sus frutos. Se suma a ‘Naike’, destacado por su sabor y textura, y a ‘Tafí’ y ‘Slender’, reconocidos por su resistencia a plagas y enfermedades.
Todos los cultivares comparten tres características fundamentales: son extra tempranos, con alta producción en períodos de precios elevados; tienen larga vida postcosecha, clave para la exportación (cerca del 90% de la producción argentina); y son ideales para manejos orgánicos, usados en casi el 80% de los arándanos de exportación del país.
«Entre más de 30.000 plantas, ya seleccionamos, generamos e inscribimos cuatro variedades», explicó Gustavo Schrauf, docente de Genética en la FAUBA. La última presentada, ‘Moya’, alcanza un calibre de 18 mm y un rinde de 6 kg/ha. ‘Naike’ sobresale por su sabor, mientras que ‘Tafí’ y ‘Slender’ fueron seleccionados por su genética que se desarrolla bien sin necesidad de control químico.
El éxito de la iniciativa radica en la sinergia público-privada. «El diálogo constante fue fundamental. Sin la colaboración no hubiéramos podido superar las dificultades económicas», reflexionó Schrauf, quien destacó el rol del experto Luis Taquini, la empresa Early Crop y la Cátedra de Genética de la FAUBA.
El interés internacional por estas variedades ya se manifestó desde países líderes como Estados Unidos, China, España y Perú. Sin embargo, para su adopción masiva se requieren estudios de adaptación a los suelos y climas de cada región. «Queremos ampliar las regiones de la Argentina en donde se podrían desarrollar bien nuestras genéticas», señaló el investigador.
El trabajo continúa con un proyecto en colaboración con China y la búsqueda de frutos aún más grandes, con mayor valor nutritivo y mejores propiedades organolépticas. Los arándanos, reconocidos por su alto contenido de antioxidantes y vitamina C, ganan cada vez más espacio como snacks saludables en la dieta global.
