El III Seminario de Innovación en Sistemas de Salud, realizado en el Reino Unido, reunió a referentes iberoamericanos para debatir sobre los pilares fundamentales para una transformación efectiva: gobernanza, financiamiento estratégico y cooperación.
Desde el 6 al 10 de abril, se desarrolló en Oxford y Londres el III Seminario de Innovación en Sistemas de Salud, organizado por la Fundación Iberoamericana Consenso Salud. El encuentro, que contó con sedes en la Universidad de Oxford, la British Medical Association e Imperial College, congregó a actores públicos y privados de Iberoamérica para analizar el futuro de los sistemas sanitarios.
La agenda abordó temas como inteligencia artificial, financiamiento y gestión, pero bajo una premisa central: la innovación tecnológica por sí sola no es suficiente. Cristian J. Mazza, presidente de la fundación organizadora, definió al espacio como un puente entre el sector público y privado, la academia y la gestión, subrayando que el consenso es una condición para que la transformación sea viable.
Las conclusiones de las primeras jornadas enfatizaron que la innovación solo genera valor sostenible cuando se apoya en una gobernanza sólida, financiamiento estratégico, datos confiables y una capacidad real de implementación. Según la síntesis del evento, ni más recursos ni más tecnología garantizan por sí solos el cambio; se necesitan acuerdos amplios y persistentes.
El debate sobre la inteligencia artificial se centró en la calidad, la confianza, la regulación y la responsabilidad, abordando desafíos concretos como la privacidad y los sesgos. La pregunta central fue cómo incorporar estas herramientas sin resignar equidad, seguridad ni confianza pública.
El seminario también abrió discusiones sobre longevidad, interoperabilidad y la evaluación de la innovación. Se presentó el caso de Oxford como ejemplo de articulación entre ciencia, capital e infraestructura. Para la región iberoamericana, la lección principal es la necesidad de cerrar la brecha entre la generación de ideas y su adopción efectiva.
En sus palabras de cierre, Mazza afirmó: «la salud no es un gasto, la salud es una inversión». El encuentro dejó planteado para la región el desafío de construir sistemas capaces de innovar sin perder cohesión y de incorporar tecnología sin ampliar desigualdades.
