La medida, aún en consideración, facilitaría el flujo de divisas por ventas de petróleo y buscaría reactivar la producción de crudo, según informaron fuentes cercanas al tema.
Estados Unidos está considerando la posibilidad de levantar las sanciones impuestas al Banco Central de Venezuela. El objetivo de esta medida sería facilitar el flujo de miles de millones de dólares hacia la economía del país, según indicaron fuentes con conocimiento del asunto que pidieron mantener el anonimato.
De concretarse, esta acción permitiría que los ingresos por las ventas de petróleo venezolano circulen con mayor libertad dentro del sistema financiero nacional, restableciendo un canal clave de divisas tras años de restricciones que aislaron a la institución del sistema bancario global.
La iniciativa se analiza en un contexto donde los pagos a empresas locales, destinados a reactivar la producción de crudo, suelen quedar retenidos en cuentas en Estados Unidos. Esto ocurre mientras las entidades bancarias realizan verificaciones de cumplimiento sobre transacciones vinculadas a Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).
El Departamento del Tesoro de EE.UU. y el Ministerio de Información de Venezuela no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios sobre el tema.
Según las fuentes, alrededor de 1.000 millones de dólares provenientes de ventas de petróleo han sido enviados al banco central venezolano, pero gran parte de esos fondos aún no llega a las empresas debido a los procesos de revisión. Esta acumulación de pagos retrasados ha obligado a algunas compañías a detener operaciones y amenaza con afectar los planes de incrementar rápidamente la producción petrolera.
Las sanciones, impuestas por el Tesoro de EE.UU. en 2019, aislaron al Banco Central de Venezuela del sistema financiero estadounidense, bloqueando la mayoría de sus actividades y disuadiendo a bancos internacionales de manejar transacciones relacionadas.
«Eliminar estas sanciones permitiría restablecer canales con bancos internacionales, reducir fricciones operativas y ampliar la participación de más entidades, dando verdadera profundidad al mercado cambiario», señaló Alejandro Grisanti, director de la firma consultora Ecoanalítica en Caracas.
La disponibilidad de dólares es considerada clave para ayudar a contener la depreciación del bolívar y frenar la inflación. Tras las primeras transferencias, el gobierno venezolano ha incrementado la venta de divisas al sector privado con el objetivo de estabilizar la moneda local.
