Tras un período de bajante, los principales espejos de agua de la provincia muestran un aumento significativo en sus niveles, renovando las expectativas para la temporada de pejerrey.
Tras un período prolongado de bajantes que afectó a buena parte del país, Córdoba comienza a mostrar signos claros de recuperación en sus principales ambientes pesqueros. La suba de los niveles en lagunas y embalses no sólo modifica el paisaje, sino que también renueva las expectativas de cara a la temporada fuerte del pejerrey.
En una provincia donde la pesca deportiva cumple una función dentro del esquema hídrico multipropósito, contar con espejos de agua en buen nivel es considerado fundamental. Aguas altas suelen asociarse a mejores condiciones para el desarrollo del recurso íctico.
Para conocer el estado actual de estos ámbitos, se consultó a pescadores y guías locales, como Sebastián Rodríguez, quien colaboró en la elaboración de un informe sobre la situación. Según los datos recabados, los niveles crecieron notablemente en los últimos tiempos y aún se espera más entrada de agua, especialmente en los embalses del sur provincial.
Este contexto no impide que los resultados de pesca sean calificados como interesantes. Una recorrida por concesionarios y actores del sector permitió actualizar la información sobre algunos de los destinos más relevantes.
Córdoba reafirma su lugar como uno de los polos de pesca del país. Con una oferta variada de ambientes, servicios en desarrollo y un recurso que muestra signos de recuperación, la provincia se prepara para una temporada invernal que podría ser positiva. Para el pescador deportivo, el escenario combina aguas en alza, expectativas renovadas y múltiples opciones para la actividad.
