Con la Copa del Mundo a la vista, el clima mundialista en Argentina se mantiene bajo. Expertos y aficionados analizan las razones detrás de esta expectativa contenida.
A poco más de dos meses del inicio del Mundial de Fútbol 2026, el fervor característico de la hinchada argentina aún no se manifiesta con la intensidad de otras ocasiones. Distintos factores podrían estar influyendo para que el clima previo al torneo se mantenga en un tono más bajo de lo esperado.
Especialistas en deporte y comportamiento social, junto a fanáticos consultados en distintos puntos del país, analizan las expectativas tanto en el ámbito de las canchas como en la vida cotidiana. Las miradas se centran en el rendimiento del equipo, el contexto económico local y la lejanía del evento, que se disputará en Norteamérica.
Mientras algunos aficionados argumentan que la ilusión crecerá a medida que se acerque la fecha, otros señalan que la reciente conquista del Mundial de Qatar 2022 podría estar moderando la ansiedad habitual. El análisis busca comprender por qué el espíritu mundialista, por ahora, parece permanecer dormido.
