La NASA autorizó por primera vez el uso de teléfonos inteligentes en una misión espacial. Los astronautas llevan el último modelo de Apple para capturar imágenes personales y compartir la experiencia.
El cohete SLS, lanzado el 1 de abril como parte de la misión Artemis II, no solo transporta a cuatro astronautas con destino a la Luna, sino también un dispositivo tecnológico de consumo: el iPhone 17 Pro Max. Este modelo de Apple se convierte así en uno de los primeros smartphones autorizados por la NASA para ser utilizados en el espacio, aunque sin acceso a Internet ni conectividad Bluetooth.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, había adelantado en febrero a través de la red social X que las tripulaciones de las misiones Crew-12 y Artemis II contarían con «los últimos teléfonos inteligentes». «Estamos dando a nuestras tripulaciones las herramientas para capturar momentos especiales para sus familias y compartir imágenes y videos inspiradores con el mundo», explicó en su mensaje. Además, destacó que se desafiaron «procesos de larga duración» para homologar hardware moderno para vuelos espaciales en un plazo ajustado.
El proceso de aprobación del iPhone 17 Pro Max para su uso en el espacio fue complejo y constó de cuatro etapas, según explicó el profesor Tobias Niederwieser del instituto BioServe Space Technologies al diario The New York Times. Apple no participó directamente en este proceso de homologación, aunque la compañía destacó que es la primera vez que un iPhone cumple con todos los requisitos para su uso prolongado en órbita.
En cuanto a su protección, el dispositivo cuenta con la cobertura Ceramic Shield 2 tanto en la parte frontal como trasera, presentada por Apple en septiembre pasado como «más dura que cualquier vidrio o vidrio cerámico en un smartphone».
El periodista especializado Owen Sparks compartió en X un clip de la transmisión de la NASA donde se veía cómo guardaban un teléfono en un compartimento de la pierna de un astronauta antes del lanzamiento. Al día siguiente, publicó otro video donde la tripulación, ya en gravedad cero, se pasaba el dispositivo, permitiendo identificar claramente un iPhone 17 Pro Max color plateado.
No obstante, este smartphone no es el único equipo de captura de la misión. Según The New York Times, la tripulación también cuenta con dos cámaras Nikon D5 y cuatro GoPro Hero 11 para documentar su viaje histórico.
