La misión de la NASA, que lleva cuatro astronautas, superó inconvenientes técnicos iniciales y ya se encuentra a más de 219.000 kilómetros de la Tierra. Orbitarán la Luna en los próximos días.
Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA, tres hombres y una mujer, se encuentran a mitad de camino hacia la Luna y continúan su aproximación al satélite natural de la Tierra, al que orbitarán en los próximos días, según informó la agencia espacial estadounidense este sábado.
«Estamos a mitad de camino», fue el mensaje recibido desde la cápsula Orión y celebrado por la NASA en sus redes sociales. La nave, que transporta a la tripulación, se encontraba a más de 219.000 kilómetros del planeta y deberá recorrer una distancia similar para llegar a su destino.
Según publicó la NASA en la red social X, cuando los astronautas lleguen, «realizarán un sobrevuelo lunar y recopilarán observaciones científicas de la superficie de la Luna».
La misión Artemis II, que lleva por primera vez en 50 años astronautas rumbo a la Luna, superó una serie de inconvenientes técnicos en sus primeras horas de vuelo, tras su lanzamiento el pasado miércoles, antes de lograr colocarse en trayectoria lunar.
Tras las primeras horas, la NASA informó que los astronautas, visiblemente emocionados, tomaron una gran cantidad de fotografías de la Tierra. «La tripulación estaba pegada a las ventanas», señalaron desde la agencia.
Los cuatro tripulantes —los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto al canadiense Jeremy Hansen— enfrentaron problemas de comunicación poco después de alcanzar la órbita terrestre. Durante un breve período, se produjo una «pérdida de comunicaciones» que impidió a los controladores en Tierra recibir datos, aunque los astronautas sí podían escuchar a la base.
A estos problemas se sumó una falla informática con el correo electrónico en Microsoft Outlook, que fue resuelta por el equipo en Tierra mediante acceso remoto.
Superados los contratiempos, la misión alcanzó un momento clave con la ejecución de la maniobra de inyección translunar, un encendido del motor principal de casi seis minutos que impulsó a la nave fuera de la órbita terrestre. La NASA confirmó que, a partir de este punto, el viaje es irreversible y dependerá principalmente de la gravedad de la Tierra y la Luna.
