En el foro anual de la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana, ejecutivos alemanes respaldaron el RIGI y el superávit energético, y solicitaron evitar disputas ideológicas con Brasil y abordar los cuellos de botella en infraestructura.
Las empresas alemanas convalidaron el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y celebraron el superávit energético durante el foro anual de la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK Argentina), según expusieron en el encuentro. En el ámbito privado, plantearon la necesidad de evitar disputas ideológicas con Brasil, advirtieron sobre cuellos de botella en infraestructura y solicitaron que el repliegue del Estado no derive en parálisis operativa.
Eduardo Gorchs, presidente de la AHK Argentina y CEO de Siemens Sudamérica, destacó los 110 años de historia de la cámara y afirmó que la relación bilateral se basa en «una visión de largo plazo». Durante la apertura, sostuvo: «Hoy, el desafío es seguir proyectando ese legado hacia el futuro, identificando nuevas oportunidades y trabajando juntos para transformarlas en desarrollo concreto para ambos países».
El diagnóstico empresario indica que el crecimiento reciente estuvo apalancado por el sector energético. En ese contexto, la inminencia de la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea requiere evitar exabruptos diplomáticos, según las fuentes consultadas.
Tomás Villalba, subsecretario de Promoción del Comercio y las Inversiones de la Cancillería, informó que casi el 60% de las exportaciones argentinas al mercado europeo ingresa con preferencias arancelarias. Entre mayo y septiembre, los envíos sumaron USD 2.800 millones, mientras que la Unión Europea se consolida como el principal inversor extranjero con casi USD 70.000 millones en el país.
La embajadora de Alemania en la Argentina, Catalina Cullas, destacó que ambas naciones cuentan con fortalezas complementarias para enfrentar los desafíos globales de la transición energética y la competitividad. Avaló el RIGI como garante de seguridad jurídica y señaló: «La mejor producción sirve de poco si no se puede transportar de manera eficiente, porque la infraestructura es el sistema nervioso de una economía».
La secretaria de Energía, María Tettamanti, afirmó que la gestión anterior abandonó un modelo de «populismo energético» que derivó en desabastecimiento y control estatal. Sostuvo que la superación de los 600.000 barriles diarios de crudo demuestra que el sector privado debe operar con precios alineados a la paridad de exportación y sin intervención. Tettamanti descartó planes para agregar valor en origen mediante regulaciones y aseguró que el mercado, a través del costo de capital, definirá si el gas de Vaca Muerta se exporta o se industrializa.
Fuentes empresariales señalaron que las operadoras no están del todo conformes con una dinámica librada completamente al mercado, sin un Estado que destrabe las obras estratégicas. Asimismo, mencionaron dudas por la salida de Daniel González de la coordinación de Energía y Minería. Desde Energía respondieron que las soluciones logísticas ya están en marcha bajo el RIGI, citando el oleoducto Vaca Muerta Sur, el megaproyecto de GNL y la reversión del Gasoducto Norte que inyectará 14 millones de metros cúbicos adicionales.
En cuanto a las tarifas, Tettamanti garantizó que el sendero de aumentos en distribución continuará ajustándose por inflación hasta octubre de 2027 y descartó medidas electorales: «No vamos a hacer ninguna medida electoral», afirmó.
Ejecutivos del sector energético advirtieron que la ventana de oportunidad para monetizar los recursos naturales tiene fecha de caducidad. «El mundo hoy necesita energía, mañana no sabemos», planteó un proveedor del sector. El capital extranjero enfatizó que los tiempos políticos argentinos no pueden descalzarse de la urgencia del mercado global.
En el ámbito privado, los ejecutivos celebraron que referentes opositores como Máximo Kirchner hayan deslizado que, ante un eventual cambio de ciclo político, los proyectos podrán ser auditados, pero no interrumpidos.
