Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner participaron de un encuentro en la Casa de La Pampa junto a gobernadores y jefes de bloques parlamentarios. Ratificaron la defensa de las PASO y la voluntad de unidad del peronismo.
Dirigentes del peronismo se reunieron anteanoche en la sede porteña de la Casa de La Pampa para acordar una postura común frente a la reforma electoral impulsada por el gobierno nacional y ratificar su voluntad de construir un frente político de cara a las elecciones de 2027.
Del encuentro participaron Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, junto al gobernador anfitrión, Sergio Ziliotto, y los mandatarios provinciales Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). También estuvieron los jefes de los bloques parlamentarios, José Mayans y Germán Martínez.
Los voceros del encuentro señalaron: “Creemos que hay que sostener las PASO como herramienta. Somos conscientes de que cualquier intento de eliminación o suspensión puede transformarse en una trampa para la sociedad”. Durante la reunión se ratificó “la vocación de unidad del peronismo” y la voluntad de “seguir convocando y ampliando para construir la alternativa política que necesita nuestro país y nuestro pueblo”.
El cónclave se produjo mientras el gobierno de Javier Milei continúa buscando un acuerdo con gobernadores provinciales para suspender las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) mediante una ley del Congreso.
Los líderes del peronismo presentes reafirmaron que las PASO podrían ser el mecanismo para dirimir diferencias internas. En ese marco, algunos dirigentes mencionan una eventual competencia por la candidatura presidencial entre Kicillof y Massa, aunque ninguno de los dos ha anunciado formalmente esa aspiración.
En las últimas semanas, Massa ha incrementado su actividad política con reuniones con Cristina Kirchner en San José 1111 y con sindicalistas de la mesa nacional de las 62 Organizaciones Peronistas, además de mantener contactos con dirigentes de otras fuerzas políticas. Según voceros massistas, el objetivo es “armar una arquitectura política lo más amplia posible para captar al 60 por ciento de la ciudadanía que no quiere que siga el gobierno de Milei”.
Entre sus colaboradores, Massa afirmó: “No soy candidato. Y no sé si quiero serlo. Tampoco sé si tengo la aptitud para ser la carta de triunfo del peronismo en un balotaje. Pero sí estoy para ayudar al peronismo a ganar”. De acuerdo con allegados, Massa sostiene que se debe “buscar el mejor postulante según el contexto” y menciona posibles nombres: la diputada nacional cordobesa Natalia De la Sota, Guillermo Michel o el exgobernador santiagueño Gerardo Zamora.
Según trascendidos, Massa considera que Cristina Kirchner no avalará una precandidatura presidencial de Kicillof. Asimismo, sostiene que la prioridad debe ser la unidad del peronismo y que las precandidaturas deberían definirse lo más cerca posible de los comicios.
Los acuerdos entre Massa, Kicillof y Máximo Kirchner se plasmaron en propuestas concretas en el Congreso para “mejorar nuestras rutas, la construcción de viviendas y de infraestructura social; garantizar los recursos para las personas con discapacidad y sus prestaciones; hacer cumplir la ley de financiamiento universitario y darles recursos a nuestros pueblos y provincias para mitigar los efectos de El Niño”.
En el massismo no desmienten diferencias ideológicas entre Massa y el gobernador bonaerense. Mientras ambos revalorizan el rol del Estado, Massa deja trascender que apoya algunas medidas de Milei como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que respetará los contratos y las privatizaciones, y que pondría énfasis en la lucha contra la inseguridad.
Del encuentro no surgió ninguna declaración de apoyo a la liberación de Cristina Kirchner, condenada a seis años de prisión, si bien la mayoría de los presentes sostiene que, si el peronismo vuelve al poder, deberá buscarse una “solución” para la expresidenta.
