La hija del meteorólogo Fernando Confessore publicó un mensaje en Instagram dos días después de la muerte de su padre, ocurrida el viernes 16 de octubre. En el texto describió los momentos previos al fallecimiento y agradeció a su familia.
Jimena Confessore, hija del meteorólogo Fernando Confessore, publicó un mensaje en su cuenta de Instagram el domingo 18 de octubre, dos días después de la muerte de su padre. En el texto, la joven relató los últimos momentos del profesional y expresó su dolor por la pérdida.
Fernando Confessore murió durante la madrugada del viernes 16 de octubre a los 58 años. Según se informó, sufrió un paro cardíaco en su domicilio. Su esposa, Paula Franco, llamó al 911 cuando el meteorólogo se descompensó. Personal del Sistema de Atención de Emergencias Médicas (SAME) acudió al lugar y realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), pero no logró reanimarlo.
En su publicación, Jimena Confessore escribió: “Tardé en escribirte porque todavía no podía creer lo que había pasado. No caía en que era real, en que te habías ido. Mientras los médicos y los policías te asistían, yo tenía la fe en que ibas a volver, en que todo iba a estar bien. Pero no despertaste, y fue ahí cuando todo mi mundo se derrumbó”.
La joven también manifestó que le “cuesta creer” que su padre ya no esté y que no volverá a verlo “ni a compartir esos momentos que hoy daría todo por tener una vez más”. Agregó: “Vamos a extrañar todo de vos, pa. Tu humor, tus enojos, tus locuras, tus comidas, tus quejas, tus asados… TODO, y no hay nada que pueda llenar el vacío que dejaste. Gracias por haber sido mi papá. Fuiste el mejor que nos pudo tocar. Diste todo por nosotras, no solo por Juli, Cande y por mí, sino también por mamá, el amor de tu vida”.
Jimena Confessore destacó los aprendizajes que dejó su padre: “Nos enseñaste tanto con tu forma de ser, con todo lo que hiciste por nosotras y con ese amor que nos diste a tu manera, todos los días”. Además, afirmó que ella y sus hermanas cuidarán de su madre: “Vamos a estar para ella, así como vos siempre estuviste para nosotras. No sé cómo se aprende a vivir con una ausencia tan grande, ni cómo se sigue adelante cuando una parte de tu mundo se va con esa persona. Pero sí sé que te voy a llevar conmigo toda mi vida, en cada recuerdo, en cada comida que me haga acordar a vos, en cada risa y en cada momento en el que desearía tenerte al lado una vez más”.
El texto concluyó con una promesa: “Te voy a amar eternamente, pa. Gracias por todo lo que nos diste, por todo lo que fuiste y por haber sido mi papá. Ojalá pudiera abrazarte una vez más y decirte cuánto te amo. Te voy a extrañar toda la vida”.
