La patinadora argentina de 22 años combina su carrera deportiva, que incluye una medalla de bronce en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, con sus estudios universitarios en la UBA.
Delfina Veljanovich, de 22 años, compagina su carrera en el patinaje artístico con la carrera de Ingeniería Industrial en la Universidad de Buenos Aires (UBA). La deportista obtuvo una medalla de bronce en la modalidad Solo Dance en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
En una entrevista con Clarín, Veljanovich afirmó: «Creo que se construyen una a la otra». Y agregó: «Si bien el patinaje artístico es un deporte que combina mucho la representación de los movimientos, lo coreográfico, está bueno también entender y pensar en torno al deporte que uno hace. Y creo que las herramientas que me dio lo académico me permiten ver el deporte desde otra forma o un poco más calculado y mental».
Veljanovich es la actual campeona nacional de patinaje artístico. Comenzó a patinar a los siete años en el club GEBA, donde descubrió la disciplina por casualidad. Antes había practicado gimnasia artística, hockey, natación, golf y atletismo.
La deportista entrena tres horas diarias de lunes a sábado y trabaja con un psicólogo deportivo desde los 15 años. Sobre su preparación mental, explicó: «Trabajo mucho en la concentración porque es un deporte en el que todo lo que entrenaste se representa en tres minutos de coreografía».
En cuanto a sus estudios, Veljanovich cursa el tercer año de Ingeniería Industrial gracias al Programa para Estudiantes Deportistas de Alto Rendimiento de la UBA. «Me permite compatibilizar lo académico con lo deportivo», declaró.
La patinadora también participó en los World Skate Games de Asunción, donde finalizó en el undécimo lugar entre 31 competidoras. En 2022 había obtenido la medalla de plata en los Odesur de la Juventud de Rosario y el quinto puesto en el Mundial Junior. En 2025 finalizó sexta en el Mundial de mayores.
Veljanovich manifestó que su prioridad actual es el patinaje y que busca construir su identidad deportiva. «En el deporte no hay techo, uno mismo se lo puede poner cuando se siente limitado», sostuvo.
