La última encuesta de Atlas Intel para la segunda vuelta presidencial en Brasil otorga una intención de voto del 52% a Flávio Bolsonaro y del 47% a Luiz Inácio Lula da Silva. El politólogo Yuri Sánchez, de Atlas Intel, analizó los datos y el comportamiento del electorado.
La última encuesta de Atlas Intel para el balotaje presidencial en Brasil ubica a Flávio Bolsonaro cinco puntos por delante de Luiz Inácio Lula da Silva, con una intención de voto del 52% frente al 47% del actual mandatario. En un escenario marcado por la polarización política y el reordenamiento de los apoyos tras la primera vuelta, el comportamiento de los electores que optaron por otras candidaturas y de quienes no fueron a votar aparece como una de las claves de la definición electoral.
En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el politólogo, estratega y consultor internacional Yuri Sánchez, jefe de Análisis Político y director de Riesgo Político de Atlas Intel, analizó las posibilidades de cada candidato de cara a la segunda vuelta. Además, explicó los cambios en el comportamiento electoral brasileño, el retroceso de Lula en los municipios rurales y las dificultades que enfrenta el oficialismo para atraer a los votantes que no respaldaron su candidatura en la primera vuelta.
Yuri Sánchez es un politólogo, estratega y consultor internacional especializado en opinión pública. Posee una maestría en Seguridad Internacional y de Defensa de la Escuela Superior de Guerra de Brasil. Ejerce como jefe de Análisis Político y director de Riesgo Político de la consultora internacional Atlas Intel.
Jorge Fontevecchia: Muy buenos días. Jorge Fontevecchia lo saluda. Me dicen que usted habla perfecto español, o muy buen español, así que, si me permite, continúo hablando en español. Si usted no me entiende, me avisa y le pregunto en portugués. Bueno, las encuestas vaticinaron correctamente el porcentaje de triunfo que iba a tener Lula en primera vuelta, pero no vaticinaron bien el porcentaje de votos que obtuvo Bolsonaro. Hoy todas las encuestas están dando una diferencia a favor de Bolsonaro. ¿Existe alguna posibilidad técnica de que nuevamente puedan volver a estar equivocadas y se revierta esa situación o es absolutamente imposible?
Yuri Sánchez: Buen día, Jorge. Gracias por la invitación, un gusto saludarte. Tenemos una situación que es básicamente matemática. Flávio Bolsonaro logró tener un dominio muy grande en la primera vuelta y también hubo un proceso de voto útil, voto estratégico, desde otros candidatos de una tercera vía hacia su candidatura al final de la primera vuelta. El escenario de votos de otros candidatos que tuvimos en la primera vuelta corresponde a candidatos más de derecha, más conservadores. Son candidatos que tienen un perfil y también un perfil del elector que, en su mayoría, tiene una preferencia más semejante a lo que Flávio Bolsonaro ofrece. Entonces, es una opción de oposición al gobierno de Lula. Yo diría que ahora, después del fin de la primera vuelta, las encuestadoras pueden hacer sus ajustes en sus modelos estadísticos, principalmente con base en la comparecencia, en el perfil del elector que salió a votar y dónde salió a votar. Ahora es algo un poco más exacto. No diría que es fácil, ni necesariamente más exacto. Pero si hacemos una calibración por el voto pasado, por el comportamiento del elector desde la última elección presidencial, ahora tenemos datos más nuevos para entender un poco más cómo piensan los brasileños para las elecciones.
J.F.: ¿Y qué última encuesta tienen ustedes, Yuri, en Atlas Intel, respecto de cuál sería hoy el resultado del balotaje?
Y.S.: Nuestra última encuesta para la segunda vuelta tenía a Flávio Bolsonaro cinco puntos por delante de Lula, con 52% de las intenciones de voto para Flávio Bolsonaro y 47% para Lula.
J.F.: Las posibilidades de que más gente vaya a votar en la primera vuelta: 21 millones de personas no fueron a votar. ¿Cómo proyectan ustedes, es decir, cómo estiman cuánta más gente va a ir a votar para construir ese porcentaje de 52% a 47%?
Y.S.: La abstención es algo muy importante acá, en Brasil. Para la primera vuelta, nosotros esperábamos que hubiera una abstención mayor, por una elección un poco más fría y un cansancio mayor con la polarización. Pero eso no necesariamente pasó. La abstención creció, pero creció muy poco. Entonces, fue un patrón de voto que no fue tan distinto del de la primera vuelta de 2022. En la segunda vuelta de la última elección, nosotros tuvimos, de hecho, un crecimiento en la comparecencia. No fue algo extraordinario, pero sí una concurrencia mucho mayor de lo que esperábamos. Para la segunda vuelta de esta elección, nosotros también esperamos que haya un patrón de comparecencia que no sea muy distinto del que tuvimos.
J.F.: ¿O sea que más gente fue a votar en la primera vuelta de lo que ustedes esperaban? ¿Eso pudo haber beneficiado a Bolsonaro? La diferencia de votos que no estaban previendo, esos mayores votantes, ¿fueron a votar a Bolsonaro? Y lo que ustedes están previendo, que iría a votar más gente en una segunda vuelta que en una primera, ¿favorecería a Lula y no a Bolsonaro, o no?
Y.S.: Un dato interesante que tuvimos tras la primera vuelta fue un cambio en el patrón de votos, especialmente en regiones más rurales de Brasil, en regiones del agro, donde el agro es un componente muy importante para la economía de esos municipios. Lula perdió votos en el 98% de los municipios en comparación con la elección pasada. Entonces, es un patrón de votos muy distinto. Son electores que votaron en la última elección, pero cambiaron en esta. Si hablamos de abstención o comparecencia, tenemos un patrón un poco distinto entre las regiones del interior, las regiones urbanas y las rurales. En el interior tuvimos una movilización mayor que en los centros urbanos, en las capitales, donde la polarización creo que generó un cansancio mayor en la población. Entonces, hubo una abstención mayor y los candidatos de tercera vía también tuvieron sus mejores resultados. Lula tuvo un desempeño mucho peor que en la última elección en las regiones rurales y del interior, pero en las capitales y los centros urbanos mantuvo su desempeño anterior. Es una dinámica en la que ahora se habla mucho de que Lula necesita activar a los electores que no salieron a votar en la primera vuelta. Y sí, pero si hablamos de electores, principalmente de los centros urbanos, el perfil del elector que no salió a votar o que votó por otras alternativas es un perfil un poco más de clase media, que no necesariamente apoya al Partido de los Trabajadores ni a su gobierno. Entonces, es un elector muy difícil para Lula, porque recibió su apoyo en la última elección, pero fue un apoyo crítico, como un rechazo mayor a Jair Bolsonaro, y no porque lo hubiera convencido de que todavía es la mejor opción frente a otro Bolsonaro. Es una dinámica muy difícil y Lula necesita algo así como el 60% de los electores que votaron por otros candidatos, unos nueve millones de electores. Pero es difícil dialogar y tienen todavía unos 15 días.
J.F.: Yuri Sánchez, muchísimas gracias. Le mandamos un abrazo desde la Argentina y nos mantendremos en contacto. Muchas gracias.
Y.S.: Gracias a ustedes.
