El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó al comité del Premio Nobel de la Paz por no haberlo galardonado y enumeró acciones de su administración que, según afirmó, justificaban el reconocimiento. El premio fue otorgado a la abogada sudafricana Navanethem «Navi» Pillay.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó la decisión del comité del Premio Nobel de la Paz de no otorgarle el galardón, que fue entregado a la abogada sudafricana Navanethem «Navi» Pillay, de 85 años. En un mensaje, Trump enumeró una serie de acciones de su gestión que, según afirmó, justificaban el reconocimiento.
«Puse fin a ocho guerras», sostuvo Trump. Agregó que liberó «a cientos de rehenes de países de todo el mundo y los envió de vuelta a casa» e «impedí que el principal patrocinador estatal del terrorismo, la República Islámica de Irán, obtenga un arma nuclear. ¡Y mucho más! Sin embargo, con todo eso, ni yo ni los EEUU de América hemos recibido el Premio Nobel de la Paz. ¡Guau!».
No es la primera vez que Trump expresa su descontento con la decisión del Comité noruego. En esta ocasión, el hecho cobra relevancia porque Pillay formó parte de la Corte Penal Internacional (CPI), tribunal que investiga y juzga crímenes internacionales, incluyendo acciones de soldados estadounidenses.
El mismo viernes, la administración de Trump sancionó a la CPI luego de que Pillay, exjueza del organismo, fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026. La administración republicana explicó que «no permitirá» que sean condenados ciudadanos de su país por acciones militares en Afganistán.
La fiscal adjunta de la CPI, Nazhat Shameem Khan, condenó las sanciones y afirmó que no detendrán el trabajo del Tribunal. La medida podría castigar a empresas que prestan servicios al organismo.
«El presidente Trump jamás permitirá que la Corte Penal Internacional procese a ciudadanos estadounidenses», declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado publicado inicialmente por Reuters. «Por eso, hoy EEUU sanciona a la CPI», agregó.
Washington denunció a la CPI por las órdenes de arresto emitidas contra funcionarios israelíes, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu, y por una investigación anterior sobre las acciones de soldados estadounidenses en Afganistán, que según la CPI fue «relegada a un segundo plano».
