Cristina Lora, especialista en seguridad alimentaria, afirmó que el arroz cocido no debe conservarse más de 24 horas en refrigeración. La recomendación surge de los riesgos asociados a su manipulación inadecuada.
El arroz integra la dieta habitual en numerosos hogares argentinos. Su conservación después de la cocción puede presentar riesgos para la salud si no se siguen pautas específicas. Cristina Lora, tecnóloga alimentaria y especialista en seguridad, abordó este tema durante una entrevista en el pódcast Hábito Zero.
Lora sostuvo que la seguridad alimentaria puede compararse con una ruleta rusa, debido a que una persona puede consumir el mismo alimento durante años sin experimentar problemas y luego sufrir una intoxicación por una práctica inadecuada de guardado.
La especialista indicó que es necesario extremar las precauciones en grupos de riesgo. Mencionó de forma directa a mujeres embarazadas, niños pequeños, lactantes y personas con sistemas inmunes debilitados.
Según Lora, el arroz requiere un protocolo más estricto que otros platos básicos. Señaló que, a diferencia de la pasta, que puede refrigerarse de forma segura hasta tres días, el arroz no debe superar las veinticuatro horas en heladera. El paso del tiempo en refrigeración incrementa la posibilidad de complicaciones sanitarias que pueden resultar poco visibles.
Como alternativa para extender la vida útil del alimento, la tecnóloga sugirió el uso del freezer. Aclaró que este método permite almacenar el producto por más tiempo, pero altera la textura original y modifica el sabor final del grano cocido.
La recomendación central de Lora consiste en consumir el arroz dentro del plazo de veinticuatro horas para evitar cuadros infecciosos. La especialista remarcó la importancia de la prevención en el manejo de sobras y el respeto por los tiempos máximos de refrigeración recomendados.
